De qué hablamos cuando hablamos de socialismo, comunismo, colectivismo, anarquismo y anarquía

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Por: Editorial Residua

Si usted, al igual que nosotrxs, se ha visto en aprietos para definir estas palabras —o para entender de qué le están hablando cuando las utilizan—, no se sienta mal: no está solx. Es más, le contamos que no solo usted y nosotrxs andamos perdidxs con este asunto, sino que el embrollo viene así desde hace ya varias décadas. Por ello, por allá a inicios del siglo XX, Augustine Hamon (1862-1945), un importante teórico francés, dedicó la obra Socialismo y anarquismo: estudios sociológicos, definiciones (1907) a esclarecer estas palabras que, por el exceso de uso, resultaban ya en ese momento significando muchas cosas y, a la vez, nada. 

Para lograr su objetivo de conseguir una definición “clara, precisa y satisfactoria” de estas palabras, Hamon se remite directamente a los intentos de definición o a las alusiones de un sinfín de autorxs de todas las vertientes ideológicas (anarquistas, marxistas, socialdemócratas, pero también personajes de vertientes reaccionarias y conservadoras, sin olvidar otras fuentes, como diccionarios o enciclopedias), y relaciona qué puntos en común y qué puntos en contra tienen estos intentos de definiciones.

Por ejemplo, una de las múltiples definiciones que analiza Hamon dice que “el socialismo es el colectivismo, es decir, la apropiación, administración, por medio del Estado, de todos los medios de producción” (P. Lerouy-Beaulieu).

Esto es erróneo, según Hamon, porque, en primer lugar, el colectivismo es una variedad del socialismo, no su equivalente exacto (como veremos más adelante). En segundo lugar, esta definición crea la ilusión de que las ideas socialistas perciben al Estado como una herramienta revolucionaria necesaria, lo cual excluye una variedad amplísima de teorías que no coinciden en este punto, como el anarquismo.

 Porque sí, aunque no sea tan común escucharlo actualmente, muchos anarquismos se definen a sí mismos como “socialistas”. Sin ir más lejos, Bakunin, en los Congresos de la Internacional, se declaró como tal: de allí su famosa frase “la libertad sin el socialismo es el privilegio y la injusticia; el socialismo sin la libertad es la esclavitud y la brutalidad”. 

Entonces, ¿Qué es el socialismo?

Como vemos, algunas corrientes consideran que el socialismo necesita del Estado para realizarse, mientras que otras, que también se afirman socialistas, buscan su disolución. Hamon explica esta contradicción argumentando que el “socialismo”, en su sentido estricto, apunta a un horizonte económico, mientras que estas posturas aluden más a una orientación político-moral.

Por ello, conciliando todas las posturas que encuentra en su investigación, propone esta definición:

SOCIALISMO: sistema de sociedad en el cual —doctrina social según la cual— los medios de producción están socializados”.

Observamos, entonces, que se alude a una postura o a un horizonte económico relacionado específicamente con la socialización de los medios de producción (tierra, máquinas, fábricas, y el largo etcétera de cosas semejantes que se le ocurran), no a una determinada forma de conseguir dicha socialización. Es decir, ni a la toma del Estado ni a su disolución, pues todxs lxs socialistas buscamos lo mismo, pero diferimos en cómo conseguirlo.

Por esta misma línea, Hamon propone una definición del comunismo y del colectivismo, que entiende como vertientes también económicas dentro de las ideas socialistas. Así, apunta:

COMUNISMO: variedad del socialismo. Sistema de sociedad en el cual —doctrina social según la cual— los medios de producción y los objetos de consumo, es decir, todas las cosas apropiables por el ser humano, son posesión común”.

Como vemos, aunque se suelan utilizar como equivalentes, “comunista” no significa únicamente “marxista”, pues apela a una orientación económica que el marxismo comparte con otros idearios socialistas, como con el anarcocomunismo.

Por otro lado, Hamon sintetiza las ideas colectivistas en la siguiente definición:

COLECTIVISMO: variedad del socialismo. Sistema de sociedad en el cual —doctrina social según la cual— únicamente los medios de producción se poseen colectivamente”.

Así, “la diferencia entre comunistas y colectivistas se sintetiza en la forma de distribución de los productos” (p. 68). Pues en el comunismo se reparte “a cada quien según sus necesidades”, mientras que en el colectivismo la repartición se hace “a cada quien según sus obras”. Es decir, en este último sistema, los objetos de consumo son propiedad individual.

¿Y el anarquismo y la anarquía?

Como podemos inferir por las definiciones anteriores, primero, una buena parte de los anarquismos pueden denominarse socialistas; y, segundo, su variación con las otras teorías socialistas radica principalmente en la orientación política-moral de lxs anarquistas, pues estxs buscan organizarse, y que la sociedad se organice, horizontalmente (lo que implica, entre otras muchas cosas, la desaparición del Estado y de las diversas relaciones de poder). Esta particularidad la sintetiza Hamon en las definiciones:

ANARQUISMO: sistema, doctrina o teoría —o conjunto de sistemas, de doctrinas o de teorías— relativas a las sociedades en estado de anarquía”.

ANARQUÍA: estado de sociedad sin gobierno, sin poder, sin autoridad constituida”. 

Naturalmente, Hamon, a pesar de su exhaustivo estudio, no posee la verdad absoluta sobre estos conceptos y mucho menos sus conclusiones son irrebatibles, aunque sí nos pueden dar algunas bases sobre las cuales construir nuestras propias definiciones y buscar nuestras afinidades con alguna tendencia socialista. Por ello, y para construir comunitariamente, te invitamos a compartir en los comentarios las dudas, diferencias o inquietudes que tengas frente a lo que aquí te contamos.

SALUD Y ANARKIA

Bibliografía

Hamon, A. (1907). Socialismo y anarquismo: estudios sociológicos, definiciones. F. Sempere y Comp. Editores.