«Ál fin regresan al Palacio de Nariño la elegancia, sobriedad , conocimiento del sector público, méritos y la vocación por un servicio con integridad a favor de los colombianos»: Martha Lucía Ramírez ex vicepresidenta, ex mindefensa, ex minrelaciones exteriores, ex senadora, ex embajadora.
Revisemos el trino de Martha Lucía Ramírez, eso de la elegancia, el conocimiento de lo público, los méritos y la vocación.
Elegancia y sobriedad
“Así es, la elegancia del desprecio de los otros seres humanos. ¿Y también la “elegancia de los ‘falsos positivos’?”, le respondió el jefe de la oposición Iván Cepeda.
Históricamente, las élites han configurado la “elegancia” como una herramienta de diferenciación y exclusión. El uso de códigos de vestimenta homogeneiza a las élites, con sus peinados impecables —como el “lamido de vaca” tan popular en las décadas de 1930 y 1940 del siglo XX —, los tonos beige, fachaqueta cuando es día casual, prendas costosas que imitan las tendencias del norte global, y una constante desvalorización de las estéticas propias del sur global, del trópico y de los Andes.
Ella pertenece a esa tendencia: elegantemente clasista, elegantemente facha.
Conocimiento del sector público
Durante el gobierno de Gustavo Petro, la derecha insistió en la falta de conocimiento de la izquierda sobre el sector público porque no había gobernado antes. Es decir, existe un monopolio de ese conocimiento porque ha sido “heredado” de gobierno en gobierno, de élite a élite.
Sin embargo, ese conocimiento del sector público existe en las izquierdas para hacer oposición, pero también para gobernar y ese conocimiento se ve reflejado en la disminución significativa de la desigualdad en el país, en solamente cuatro años de gobierno y con todo en contra.
De esto no cabe la menor duda. Una mujer que lleva más de 30 años ocupando cargos públicos como Martha Lucía Ramírez, es obvio que va a conocer el Estado al derecho y al revés.
No sorprende que el hotel en San Andrés, del que es socia, fuera señalado por violar normas urbanísticas y robarle a la nación una playa de 4.212 metros cuadrados, según investigaciones de Casa Macondo. Es que para hacer trampa sistemáticamente desde el Estado y utilizarlo para intereses privados, hay que conocerlo muy bien, y llevan más de 200 años de conocimiento acumulado.
A ello se suma la denuncia de la Revista Raya, en la que señala que la Fiscalía legalizó predios de las AUC y sobre los cuales Álvaro Rincón, esposo de Martha, construyó un edificio. La investigación también describe los vínculos comerciales con Guillermo León Acevedo, alias ‘Memo Fantasma’, reconocido narcotraficante e integrante del Bloque Central Bolívar de las AUC, para sus negocios inmobiliarios.
Tremenda trayectoria política y conocimiento de lo público.
Méritos
¿Quiénes definen los méritos? ¿Quiénes decidieron que Martha Lucía era la persona idónea para ocupar todos esos altos cargos públicos? ¿la meritocracia al servicio de quién? ¿de qué proyecto de país?
Durante su gestión en el Ministerio de Defensa pasaron cosas, como la denunciada articulación entre la fuerza pública y el bloque paramilitar, Cacique Nutibara, en el ataque a la Comuna 13 de Medellín conocida como Operación Orión. Algunas de las víctimas terminaron en La Escombrera, una fosa común urbana.
O la noción de “mérito” que promovía de la Seguridad Democrática, cuyos incentivos y méritos a militares terminaron reflejándose en los falsos positivos.
Al parecer, esa también es una manera de entender los “méritos”. Tiene bastante mérito su habilidad de exterminar al ‘otro’ y salirse con la suya.
«La vocación por un servicio»
Una persona siempre dispuesta a servir, por eso ayudó a su papá al someter a cuatro exempleadas al polígrafo en 2020, una joya que pasó de agache por la que la Fiscalía abrió una investigación en 2023.
Hay criterios de lo correcto y lo incorrecto, y deberían estar para toda la ciudadanía, pero es evidente: cuando un gobierno progresista incurre en una acción incorrecta, le cae todo el peso no solo de la ley sino de la prensa, pero cosa contraria si es la élite la que la perpetra.
Es que la élite es casi como una monarquía intocable, cuya servidumbre está constituida por los grandes medios de comunicación y sus periodistas.
Cómo olvidar que Bernardo, el hermano de Martha Lucía, fue condenado por narcotráfico en Estados Unidos en 1998. Ella, fiel a esa “vocación de servicio”, le sirvió como deudora solidaria y le ocultó esa información al país por casi 20 años.
Así que no Martha Lucía, ni elegancia ni mérito ni servicio ni nada de esas vainas. Al Palacio regresa una clase política nada original que usa prendas exclusivas basadas en el estilismo de Pinterest y en las formas de vestir de las familias de bien internacionales a las que se quieren parecer; se trata de una clase que roba, miente, desfalca, oprime, persigue y mata. Lo sabes y lo sabemos.
Posdata: regresaron al gobierno por pendejos 200 mil votos de más, a pesar de la injerencia gringa, de la maquinaria histórica, de tener todos los medios de comunicación a su favor. Les debería dar pena.
