La economía política es el background de toda lectura de la realidad

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La realidad se comprende con los marcos interpretativos sobre los que tenemos alcance, son los planos de inmanencia que tenemos disponibles los que nos permiten hablar de lo que llamamos realidad. Esto, claro está, se construye socialmente en espacios especializados, como la universidad, los medios de comunicación, los partidos políticos y los movimientos sociales entre otros y otras expresiones. Movilizamos discursos y discusiones que emergen de estas instituciones y espacios sociales, y a su vez la lucha social pone sobre la mesa, siempre tercamente, realidades que deben ser interpretadas por estos lugares.

Así entonces, en ocasiones se dice que algunos marcos interpretativos no nos sirven ya para comprender la realidad, que el mundo ha cambiado. Esto ha sucedido particularmente con la teoría crítica y el marxismo. Paso de ser hegemónico, a marginal, a ser un lastre, un embarazoso elemento que impide graduarse si lo usamos como referente, por antiacadémico. Sin embargo, las calles, las luchas sociales, los impuestos, los ojos arrancados por la policía, los y las indígenas desplazadas nos dicen que algo esta fallando en la academia, que la universidad no esta logrando comprender los fenómenos, y si lo hace, quizá lo hace para entenderlos, pero no para transformarlos.

Veamos. En primer lugar hubo un auge por el existencialismo, en la década de los 60 y 70, en los 80 inicia un proyecto por ampliar la mirada a través de la hermenéutica, por un lado, y por otro el del posestructuralismo, desde Foucault hasta Esposito, Agamben y demás autores. En América latina se avanzó en una propuesta que partiera de nuestro background, de nuestras preconcepciones, de nuestra forma de ser en el mundo. Sin embargo, gran parte de sus análisis están basados en Foucault, en una visión alejada, igual que el marxismo eurocéntrico, de las comunidades, lo que en muchas ocasiones ha convertido a estos intelectuales en narradores deportivos de las luchas sociales.

Seria irrespetuoso decir que todos y todas las intelectuales decoloniales hacen esto, muchos y muchas se han vinculado a las luchas políticas y sociales, y han aportado teórica y prácticamente a estas organizaciones y movimientos. El auge y crecimiento del movimiento feminista quizá sea el mas coherente y cohesionado, pues ha hecho un trabajo pedagógico entre las mujeres y ha llevado a la practica sus lecturas sobre la realidad. Modificando políticas públicas, practicas y economías. Quizá y está en proceso, aun no interlocuta con todas las mujeres de las clases mas marginadas, pero es un proceso ascendente, que llegara a las clases subalternas.

Sin embargo, la realidad económica y política de América latina gira sobre un viejo fantasma: la izquierda y la derecha, reformas sobre el capital y el trabajo, reforma agraria, renta básica y salarios. Explotación de los recursos naturales por acumulación originaria. Y dependiendo de como se asumen estos temas se enmarcan dos modelos: el neoliberal capitalista, o el alternativo, el anticapitalista.

En la lectura crítica de la economía política, se hablaba de la necesidad de reformas agrarias, de estatizar los recursos naturales del país, de elevar el salario, de cobrar impuestos a quienes tienen empresas enormes y capital. Todo esto son las políticas económicas de los gobiernos alternativos, son la condición de posibilidad para tener horizontes de sentido, que no sean la exclusión y el hambre. En esta lucha política es que se debate América latina. El conflicto colombiano se enmarca en la necesidad de ampliar la democracia y la tierra.

Rezan los libros de fenomenología, de filosofía analítica y otros autores que el SER, es antecedido del estar siendo, del background, es como la preconcepción del mundo, antes de ser pensado, es como el suelo sobre el que desplegamos nuestra vida. Esto es cierto. No racionalizamos el mundo mientras actuamos en él. Vamos siendo. Lo que no notaron, o no quisieron notar es que la sociedad tiene un background, un suelo sobre el que se hace posible la comprensión del mundo, y por mas que pasen los años seguimos inmersos en el marco del capitalismo, sobre él se han hecho marcos interpretativos que nos han ampliado la manera de comprender el mundo, pero no hemos podido trascender el modelo que hoy por hoy pone en peligro la vida. Hay una biopolítica, hay una gubenamentalidad, hay una relación entre poder soberano y comunidad, hay regímenes inmunitarios, hay hermenéuticas, pero también hay plusvalía, desigualdad, pobreza, salarios y eso es el suelo sobre el que se despliegan las otras posibilidades. Por esta razón la economía, aunque no determine, si condiciona las otras comprensiones de mundo.

En Colombia la disputa por la presidencia de la república se trata un poco de eso. El Partido Verde puede aceptar e incorporar agendas que emergen de la realidad, como el feminismo, las diferencias culturales, la política de control sobre los cuerpos, la función de la policía, y la implementación del acuerdo de paz. Pero todo este repertorio se vera destrozado cuando la economía política, que es neoliberal, demande ganancias y crecimiento. Vendrán represiones, vendrán machismos, exclusión, el «trabaje juicioso», allí donde se ponga en riesgo los negocios. Por otro lado, el pacto histórico propone una agenda similar, y quizá mas amplia pero su programa en materia de economía política si afecta el modelo económico. El centro democrático es mas de lo mismo. Por eso decimos que la base de toda propuesta es la economía. En lo político el marxismo tiene mucho que aprender de otras comprensiones de mundo. La teoría critica debe serlo consigo misma. Pero esto será asunto de otro artículo.

Pd. El pacto histórico debe contar con el partido Comunes, que surge del acuerdo de paz. El punto de partida del acuerdo se trata de incluir un sector de la población importante del país, que fue excluido a sangre y fuego. La falta de credibilidad hacia ese partido, y los evidentes delitos que deben asumir, producto de un conflicto armado, serán el costo político que deberá pagar dicha fuerza política, pero no puede ser justificación para excluir al partido de la paz, porque seria repetir el circulo vicioso de la exclusión, y no cumplir con lo acordado, precisamente para detener los delitos políticos. Esto no quiere decir que quepa la posibilidad de volver a la guerra, mas bien se trata de la descomposición de los tejidos sociales, del ahondamiento de bandas criminales en los territorios, de la perpetuación de una guerra mas degradada sin horizonte político ni agenda.

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