Editorial | Defendemos la palabra escrita como acto de resistencia

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Ya vamos pareciendo dinosaurios y tal vez estemos al borde de la extinción, pero persistimos en la defensa del artículo, de la lectura y del esfuerzo que supone escribir.

Dice Gabriel Celaya en un su célebre «La poesía es un arma cargada de futuro»:

«No es una poesía gota a gota pensada.
No es un bello producto.
No es un fruto perfecto.
Es algo como el aire que todos respiramos.
Y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos».

Y así también entendemos la escritura, como una actividad sentida que busca exteriorizar —no siempre de la forma perfecta que gustaría a los especialistas—  aquello que se percibe, se identifica y se analiza.

Porque la escritura es un ejercicio de empatía que, cuando se hace con esfuerzo y sinceridad, busca siempre ser claro para las demás personas. Por eso se eligen unos estilos y unas palabras, y por eso es que no es una catarsis de términos y expresiones que solo son entendibles para quien las escribe. 

defendemos una escritura de corte pedagógico, en la que existe un margen para el esfuerzo mutuo

Defendemos una escritura de corte pedagógico, en la que existe un margen para el esfuerzo mutuo: de quien escribe para hacerse entender, y de quien lee, para reflexionar y dejarse interpelar.

No es una palabra completamente «masticada» que subestima a quien lee, sino que, por el contrario, confía en que existe la posibilidad de que el lector o la lectora procure comprender e interpretar, y si es el caso, consultar nuevas fuentes, o bien, buscar cierta palabra que pueda no estar presente en su universo vocabular.

Y defendemos la expresión escrita de distintas voces que se encuentran en un espacio común como lo puede ser una revista, ante la exposición de ideas que no requieren reflexión, y que como tal no incitan al pensamiento sino a la pura reproducción de información.

no es lo mismo, por ejemplo, lo que implica la palabra mercancía en un texto crítico, a lo que significa en un escrito que esté a tono con el sistema. 

Somos dinosaurios porque nos gusta ser un sello, un nombre colectivo que incita al cuestionamiento de la realidad, y no una marca personal que busca posicionarse a sí misma antes que a las ideas que defiende.   

En «Sobre la lectura» Estanislao En «Sobre la lectura» Estanislao Zuleta cita a Nietzsche para explicar cómo el ejercicio de leer consiste, a grandes rasgos, en un trabajo por medio del cuál se interpreta y se descifra el código que tiene el texto. Luego, Zuleta explica que las palabras usadas tienen no solo un significado sino un sentido específico en un escrito, ya que no es lo mismo, por ejemplo, lo que implica la palabra mercancía en un texto crítico, a lo que significa en un escrito que esté a tono con el sistema.

Visto así, la lectura exige cierto nivel de calma, apertura y disposición, por ese motivo, como señala Zuleta, es que Nietzsche decía que no escribía para personas de afán que querían entender todo rápidamente. 

no democratizan el conocimiento o el análisis sino que sirven como amplificadores de ciertas opiniones dirigidas a quienes quieren todo digerido.

Sin querer decir que los artículos de los medios escritos deban tener un estilo complejo, no podemos negar que vivimos un tiempo en el que se agudiza el privilegio por consumir canales presentados por un «yo como producto», casi unipersonales, que entregan información rápida, y que no requieren de la reflexión sino tan sólo de la escucha pasiva y la reproducción acrítica. Canales que, como tal, no democratizan el conocimiento o el análisis sino que sirven como amplificadores de ciertas opiniones dirigidas a quienes quieren todo digerido. Canales que, en últimas, subestiman a su espectador.

Ante esta tendencia que va en crecimiento, y reivindicando los formatos colectivos —sean sonoros, gráficos o audiovisuales— que incentivan la reflexión antes que la reproducción de opiniones sin profundidad, creemos que defender la palabra escrita, reflexiva y crítica, seguirá siendo un acto de resistencia.

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Somos un medio de comunicación contra-informativo. Nuestra línea editorial es de Izquierdas y no creemos que exista la información neutral. Propendemos por la democratización de la información y la libertad de opinión a partir de la puesta en común de distintas perspectivas críticas, que cuestionen y satiricen los sentidos comunes hegemónicos. Nos constituimos como críticos mordaces de las posiciones políticas tradicionales que desde una u otra postura reproduzcan los vicios político-culturales que perpetúan un statu quo corrupto y desigual. Defendemos un periodismo de fronteras borrosas, esto es: un periodismo alternativo que desborda los cánones establecidos para entrar en diálogo con la pedagogía crítica, las ciencias sociales y el espíritu fanzinero del “¡hazlo tu mismo!”. En el segundo semestre del año 2015 Revista Hekatombe “Renace”, al contar con un equipo de trabajo renovado: nuevos integrantes, nueva imagen y nuevos contenidos.

3 Comentarios

  1. ¡Qué bueno que recordemos la importancia de la indisoluble escritura-lectura crítica! Esta forma de comunicación tan especial también ha tratado de ser destruida en el mundo tecnocrático, y recuperarla no es una tarea fácil, pero sí muy necesaria e importante.

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