Holy Spider: el odio hacia las mujeres

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Por: Leidy Johanna Díaz Ramos

Así que convertirse en feminista es una defensa en nombre propio y el de todas, es un grito personal y colectivo de desesperación, ayuda/auxilio, es una liberación y una cruz, las dos, al mismo tiempo en todas partes, don y veneno, un don porque me libera hablar en primera persona femenina, veneno porque atacan a las mujeres por enunciar su pensar y ser en mayúsculas.

No, no quise hacerme feminista por decisión, no estoy feliz de serlo, no me alegro de salir a pedir justicia por mujeres que han muerto en manos de su pareja, no me alegro del sistema injusto y desigualitario del rol de géneros. Me convertí en feminista por obligación, por deber, porque vivo día a día las injusticias de un sistema machista, no es fácil serlo, no es fácil entablar relaciones heterosexuales con esta mirada de género, veo injusticias en todas partes, reflexiono, pienso, vivo el hecho de ser mujer, no quise esto para mí, ninguna mujer lo quiso, lo impusieron. Así que convertirse en feminista es una defensa en nombre propio y el de todas, es un grito personal y colectivo de desesperación, ayuda/auxilio, es una liberación y una cruz, las dos, al mismo tiempo en todas partes, don y veneno, un don porque me libera hablar en primera persona femenina, veneno porque atacan a las mujeres por enunciar su pensar y ser en mayúsculas.

Los avances que han dado las luchas feministas parecen poco frente a este modo de pensar perverso e imperante, ¿qué hacer? Es la pregunta que plantea la película ¿cómo erradicamos esta sociedad misógina que ha enseñado a odiar a las mujeres?

¿Qué vemos en Holy Spider? La normalización del asesinato contra las mujeres, la normalización del odio hacia nosotras. Irán 2011, los hombres piensan que las mujeres son sus objetos, que están allí para complacerlos, que no pueden mostrar sus cuerpos porque son provocativos, sienten que son para el servicio de ellos; creen que las mujeres que son dueñas de sí mismas, son unas putas y merecen morir, que no tienen ningún valor, que son iguales a nada y por eso las matan, están locos con esa idea de que las mujeres son sus objetos sexuales, que les pertenecen. Eso es lo que hace el sistema cuando le mete esas ideas en la cabeza a todos los hombres en una sociedad, el sistema es el culpable: la religión, el poder, el capitalismo, la ideología dominante, las ganas de colonizar al mundo, donde unos son más que otros, donde los hombres quieren el dominio de todo, ese es el culpable, el cuerpo ideológico, todo representado en un hombre: el asesino de Holy Spider, todo el sistema está allí y está vivo, permanece y sobrevive en nuestros días, está latente. Los avances que han dado las luchas feministas parecen poco frente a este modo de pensar perverso e imperante, ¿qué hacer? Es la pregunta que plantea la película ¿cómo erradicamos esta sociedad misógina que ha enseñado a odiar a las mujeres?

denunciar una sociedad que parece aún no importarle las desigualdades de género históricas, de allí nacemos las feministas, para defender a la mujeres, que es también una defensa para sí mismas contra todo lo que ha sido y representan las diferencias de género en esta sociedad.

Así que, ¿qué tiene que ver hacerse feminista con Holy Spider? Sencillamente que Holy Spider muestra un panorama oscuro de una sociedad que ha enseñado y fomentado a las mujeres, por eso, el protagonista de la película es un hombre que se vuelve un héroe para otros, un hombre que elimina mujeres prostitutas, adictas, vulnerables, lo más parecido a Jeffrey Dahmer, otro asesino en serie, ¿recuerdan al hombre que asesinó a hombres gays, negros, pobres, vulnerables y pudo hacerlo por mucho tiempo solo por ser hombre blanco? ¿no es el mismo patrón? Un resultado producto del clasismo, racismo, machismo, etc., que ha instaurado la sociedad como modo de pensar imperante, esos hombres solo actúan sin cuestionarse o preguntarse por el problema social que hay de fondo: la desigualdad, la colonización, etc., y evidencia que es necesario poner alertas, denunciar una sociedad que parece aún no importarle las desigualdades de género históricas, de allí nacemos las feministas, para defender a la mujeres, que es también una defensa para sí mismas contra todo lo que ha sido y representan las diferencias de género en esta sociedad.

Leidy Johanna Díaz Ramos. Licenciada en Humanidades y Lengua Castellana de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas y casi Magíster en Escritura Creativa y cuasi Magíster en Educación. Actualmente me desempeño como promotora de lectura, escritura y oralidad en parches e instituciones que quieran leer o escribir y me busquen para ello. Adoro leer, ver cine e intento escribir, como Clarice Lispector, considero la escritura una maldición que me hace rara y ajena. Mi signo es virgo, nací en agosto y nunca salgo a volar cometa.

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