Posverdad y terror: la “ideología de género”

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Es lo que dicen los mismos sectores que a través del tiempo se han enfocado en reprimir todo comportamiento que no esté acorde al suyo.

Según sectores religiosos y conservadores de la sociedad, el mundo se enfrenta a una crisis por el adoctrinamiento pro-gay que atenta contra los buenos principios de la familia tradicional. Es lo que dicen los mismos sectores que a través del tiempo se han enfocado en reprimir todo comportamiento que no esté acorde al suyo.

Desde el año 2016, el movimiento “Con mis hijos no te metas”, ha venido tomando fuerza en diferentes países de Latinoamérica. El grupo de religiosos y conservadores radicales dice proteger la vida, los niños y la familia de un enemigo al que han llamado “ideología de género”. Según ellos, este enemigo busca desestabilizar la familia heteroparental, con la finalidad de promover la homosexualidad, el aborto y el cambio de sexo desde la niñez.

De hecho, el termino de “ideología de género” ha sido usado por la iglesia católica y sectores religiosos radicales para refutar la Teoría de Género que se ha venido gestando desde los años 70 por grupos feministas, que plantearon las diferencias entre sexo y género, teniendo como principal referente lo que Simone de Beauvoir (1949) escribió en su libro El Segundo Sexo: “mujer no se nace, se llega a serlo”.

Dirán que un hombre no puede vestirse, actuar, ni realizar una transición para ser una mujer, porque no es correcto ante los ojos de Dios, ya que la biblia prohíbe que la mujer se vista con traje de hombre o el hombre con traje de mujer, porque abominación es a Jehová tu Dios cualquiera que esto hace. (Deuteronomio, 22:5).

Quienes se oponen a la Teoría de Género Contemporánea, dirán que carece de coherencia, ya que biológicamente una persona puede nacer solo hombre o mujer. Dirán que no está bien el amor entre personas del mismo sexo. Dirán que un hombre no puede vestirse, actuar, ni realizar una transición para ser una mujer, porque no es correcto ante los ojos de Dios, ya que la biblia prohíbe que la mujer se vista con traje de hombre o el hombre con traje de mujer, porque abominación es a Jehová tu Dios cualquiera que esto hace. (Deuteronomio, 22:5). Sin embargo, la desinformación nos invade, y por ello es importante dar claridad sobre la distinción entre sexo y género.

En el texto Sobre género, sexo y mujeres, Sara Berbél (2004) lo explica de la siguiente manera: “el sexo, viene determinado por la naturaleza, una persona nace con sexo masculino o femenino. En cambio, el género, se aprende, puede ser educado, cambiado y manipulado”. El género corresponde a las diferentes características emocionales, afectivas, intelectuales, así como los comportamientos que cada sociedad asigna como propios y naturales de hombres o de mujeres. En la práctica, diferentes estudios han determinado que en el feto aparecen primero los caracteres sexuales y más tarde la capacidad cognitiva; lo que podría confirmar que sexo y género se desarrollan por separado.

En la práctica, diferentes estudios han determinado que en el feto aparecen primero los caracteres sexuales y más tarde la capacidad cognitiva; lo que podría confirmar que sexo y género se desarrollan por separado.

La desinformación y la distribución de las fake news ha dado lugar a la consolidación de la “ideología de género” como posverdad. De hecho, el término no surgió de la comunidad LGBTIQ+, sino de quienes se le oponen. La estrategia se ha basado en desprestigiarles haciendo uso de términos similares a los que la comunidad emplea para poner sobre la mesa temas como la identidad de género o la expresión del género, y de esta manera, crear confusión.

Religiosos y conservadores afirman que la “ideología de género” es un acto de implantación, y adoctrinamiento que representa peligro. Es perversión sexual, y un cambio a las leyes de la naturaleza. Dicen que las personas LGBTIQ+ son un peligro para los niños, que la educación sexual tiene como finalidad la perversión de la infancia, que las parejas homoparentales no están capacitadas para ser padres, y que los nuevos pensamientos incitan a las mujeres a “asesinar” a sus hijos a través del aborto.

Para hablar de la posverdad es importante considerar la conceptualización de Lee McIntyre, acerca de que esta equivale a una forma de supremacía ideológica, en la cual sus practicantes intentan obligar a alguien a creer en algo, ya sea que exista una buena evidencia de ello o no. Y ésta es una receta para la dominación política.

Una mentira que se vuelve “verdad” al ser replicada en diferentes momentos y espacios, pero que, igual, sigue siendo mentira.

El discurso sobre la “ideología de género” se sostiene a partir de regímenes de “verdad” que promueven una visión legítima del mundo basada en un orden binario, heterosexual y machista. Una mentira que se vuelve “verdad” al ser replicada en diferentes momentos y espacios, pero que, igual, sigue siendo mentira.

Llama la atención que los únicos lugares en que es posible encontrar información que respalde la “ideología de género” es en los diferentes blogs dirigidos por mentes devotas y conservadoras, en donde su soporte argumentativo es el discurso de la iglesia, y sus únicos referentes son citas de curas, obispos, pastores o políticos conservadores.

Basta con recordar el escándalo que se desató en el año 2016, cuando desde el Ministerio de Educación, que en ese momento estaba a cargo de Gina Parody, se realizó una cartilla titulada Espacios escolares libres de discriminación. La cartilla había sido diseñada para tener distribución escolar con la intención de promover el respeto por las orientaciones sexuales y las identidades de género no hegemónicas. Además, buscaba dar claridad a directivos y docentes sobre conceptos como sexo, género, orientación sexual, identidad de género y expresión de género ¿para qué? para que los comités de convivencia escolar estuvieran informados a la hora de pensar cómo construir sus manuales.

La cartilla había sido diseñada para tener distribución escolar con la intención de promover el respeto por las orientaciones sexuales y las identidades de género no hegemónicas.

El movimiento “Con mis hijos no te metas” marcó oposición al proyecto, decían que Gina Parody quería volver homosexuales a los niños. Se divulgó información falsa que decía que dichas cartillas contenían material pornográfico homosexual, y hasta se realizaron movilizaciones con pancartas con frases como “Dios creó al hombre y a la mujer. No a la ideología de género” o “Sin familia no hay patria”. En consecuencia, dicho proyecto no fue ejecutado. La cartilla no fue autorizada por el entonces presidente Juan Manuel Santos, y tiempo después, Gina Parody dejó el ministerio de educación.

Al parecer, dichos sectores quieren seguir criando a sus hijos en un ambiente de fanatismo e ignorancia, algo que tiene fuertes daños e implicaciones sociales. Una consecuencia de la apropiación del discurso sobre la “ideología de género” es la violencia simbólica, que estigmatiza y discrimina a las mujeres y personas LGBTIQ+.

El discurso de la “ideología de género” trasciende y se convierte en una vulneración a los derechos de las mujeres y las personas LGBTIQ+. Según el Observatorio Colombiano de Feminicidios, en el año 2022 se registraron 612 feminicidios en el país; y Margarita Cabello, Procuradora General de la Nación, informó que se reportaron 47.771 casos de violencia intrafamiliar con episodios violentos hacia la mujer.

Según el Observatorio Colombiano de Feminicidios, en el año 2022 se registraron 612 feminicidios en el país; y Margarita Cabello, Procuradora General de la Nación, informó que se reportaron 47.771 casos de violencia intrafamiliar con episodios violentos hacia la mujer.

Por otro lado, la Fiscalía General de la Nación, presentó a través de un comunicado que entre el 1 de enero y el 20 de octubre de 2022 se reportaron 111 homicidios y feminicidios ocurridos contra integrantes de la comunidad LGBTIQ+. Según las cifras del Observatorio de Derechos Humanos de la organización Caribe Afirmativo, 42 de las 111 víctimas, son mujeres: 24 de ellas eran mujeres trans, 14 lesbianas y 4 bisexuales.

Rechazo total a aquellos grupos que buscan mantener y reforzar un status quo que ha vulnerado sistemáticamente los cuerpos y las vidas de mujeres y de personas con orientaciones e identidades de género diversas. “Con mis hijos no te metas” se ha extendido por diferentes países de Latinoamérica, ¿acaso buscan la globalización de la discriminación? ¿Dios aprueba que en su nombre se margine y asesine?

Julián Camilo Guzmán Villalba. Comunicador social y periodista en formación de la Universidad del Tolima. Integrante del colectivo independiente Prensa Estudiantil UT. Activista LGBTIQ+ que trabaja desde el periodismo por los derechos de las diversidades sexuales y de género, principalmente, por la visibilización de las personas Trans, con quienes la sociedad tiene una deuda histórica.
Instagram: Guzman_jc

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