Alejandro Gaviria: algunas claves de su discurso

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En esta serie de artículos de opinión sin pretensiones académicas, en los que reflejaré mi opinión y no la opinión de nadie más, voy a sintetizar las propuestas que considero más problemáticas de las y los candidatos en los debates. No las comparo con sus programas, porque se supone que lo que dicen en un debate es lo que van a hacer. Más adelante, si el tiempo me lo permite, haré el comparativo con los programas.

Los debates de referencia son el de la Universidad del Norte, el debate del grupo Prisa, el de Semana y El Tiempo, el debate 15 Años Color Colombia y el debate sobre la reforma a la policía, que son algunos de los que se han desarrollado entre noviembre de 2021 y febrero de 2022.

Arranco con Alejandro Gaviria, exrector de la Universidad de los Andes, exministro de salud de Santos, candidato por la poco coalicionada Coalición de la Esperanza.

Una constante de Alejandro en todos los debates es la estructura de sus intervenciones: retoma lo que dice Petro + dice que está equivocado + en el tiempo que le queda dice cuál es su propuesta.

  • Reforma a la policía: no ha presentado nada claro. Habla de una policía ética.
  • Sobre el racismo dice que no hay racismo estructural, sino falta de generación de capacidades en poblaciones afro e indígenas: es decir, según esta visión, si hay empobrecimiento y opresión de comunidades es porque no trabajan de forma adecuada, no porque el Estado y la sociedad se hayan configurado a partir de las expropiación, explotación y opresión de esas comunidades.
  • Empleabilidad: tal como lo vienen haciendo los gobiernos desde que tengo uso de razón, habla de formación para el trabajo, además lo hace como si fuera una propuesta novedosa, como si el SENA no existiera. Entonces a su parecer, siguiendo esa lógica, no es que haga falta más empleo, sino más personas capacitadas.
  • Campo: no propone nada nuevo a lo que se viene implementando hace años, o bueno, lo «nuevo» sería el desarrollo rural integral que Santos presentó como la solución a todos los problemas cuando era presidente. Defiende los TLC y las medidas neoliberales de manual, lo interesante es que nunca usa ese término “neoliberalismo”. Es decir, sigue en la misma línea de continuar con la destrucción de la economía nacional, atacando las posibilidades de producir en Colombia en términos agropecuarios o industriales, mientras se favorecen clanes familiares nacionales y regionales, grandes empresas del negocio de la importación y multinacionales.
  • Narcotráfico: aunque defiende la eliminación de la aspersión con glifosato, acude al discurso de Paloma Valencia y María Fernanda Cabal para atacar los territorios colectivos (indígena, zonas de reserva campesina y afros), como si fueran las principales zonas de cultivo y no plantea soluciones estructurales, teniendo en cuenta que fueron dinámicas de empobrecimiento estructural y exclusión, las que llevaron a los cultivos de uso ilícito en las periferias del país. Mejor dicho, ataca sin ningún contexto a los territorios colectivos, así como los uribistas, para aumentar su estigmatización y así, a la larga, sumar voces que legitimen su destrucción en favor de intereses privados.
  • Educación superior: continúan los apoyos hiperfocalizados con programas como Ser Pilo Paga, que benefician a las universidades privadas antes que a las públicas, ya que el Estado  —pese al déficit existente con la educación pública— termina pagando matriculas costosas en universidades privadas de clase media alta y de élite como Los Andes, de la que, como dije, Gaviria fue rector. Esta política se traduce en menor cobertura y acceso.
  • Reducción de brechas educativas: básicamente reproduce el discurso del uribismo en el que toda la culpa de la situación de la educación en el país es de las y los profes y del magisterio, dejando de lado la desfinanciación de la educación pública, el hacinamiento en los salones de clase, o las condiciones de vida de las y los estudiantes, en muchos casos sometidas al empobrecimiento, la mal nutrición y la violencia intrafamiliar. Propone condicionar los salarios de los profes a los resultados de las pruebas saber.

Para terminar: un comentario. No sé por qué, pero cuando escucho a Gaviria pienso en el Canciller Palpatine, todo tramador, hablando pasito y pausado, dándoselas de conciliador cuando en realidad es profundamente hostil. Ojalá sean pocos los Jar Jar Binks que lo apoyen. Me disculpo de antemano por hacer esta referencia, no por los Jar Jar Binks, sino por los que son tan elevados que no gustan de las referencias a la cultura pop.

Es tan buena la escena que hasta se las dejo para que la vean:

Aquí puedes leer: Federico Gutiérrez: algunas claves de su discurso.

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