Bogotá se enfrenta a TransMilenio

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Los bogotanos de a pie recibieron con protesta social el anuncio de la alcaldía de Peñalosa sobre el incremento de $200 en la tarifa de TransMilenio y SITP.
Don José, ciudadano inconforme con el alza le manifestó a la Revista Hekatombe que tal medida es un robo: «mire, yo recibo el mínimo, y no me va a alcanzar la plata para enviar a los hijos al colegio, aparte todo está carísimo».

Por su parte, doña Lucy comentaba llena de indignación mientras esperaba el F15 para dirigirse a la localidad de Kennedy: «Yo me acuerdo que en los 70’s, el profesor de sociales del colegio nos decía ‘conociéndolos como los conozco, mucha piedra va a correr antes de que pase el alza’ y efectivamente mucha piedra corría en Kennedy, el Tunjuelo o en el Policarpa. Junto con el alza llegaba ejército y policía para reprimir. En esa época sí que dábamos la pelea». Don José y doña Lucy son solo una muestra del latente malestar de la gente de a pie ante el incremento de $500 en menos de un año, de la tarifa de transporte.

La administración distrital argumenta que el aumento de la tarifa es necesario, debido al déficit de 800.000 millones de pesos y la única forma de solventarlo es subiendo el costo del pasaje para que la ciudadanía, contribuya a la disminución del déficit.

El costo de los pasajes de TransMilenio se definen por medio de dos tarifas, la técnica y la de usuario, la primera está constituida por todos los costos que implica operar el sistema y por principio, cuando la tarifa técnica está por encima de la tarifa del usuario durante un tiempo determinado, es necesario subir la tarifa de usuario para solucionar el déficit. Quien define si la tarifa de usuario sube o baja es el alcalde, por ejemplo, Gustavo Petro en 2012 definió bajar la tarifa de TransMilenio por medio de subsidios a personas de la tercera edad, discapacidad y personas pertenecientes al Sisben 1 y 2, además de las horas valle, razón por la que en 2016 fue sancionado por el contralor distrital Juan Carlos Granados Becerra con 218 mil millones de pesos.

Cabe señalar que dentro de las funciones del contralor no se encuentra imponer sanciones y que además Juan Carlos Granados Becerra es ficha de Germán Vargas Lleras desde 2006.

El subsidio sale de las arcas de la ciudad, aunque esta tiene una participación del 5% sobre la tarifa total, de ese porcentaje, debe dar cuenta del mantenimiento de las vías, las estaciones, portales, seguridad del sistema, mientras que el 90% lo reciben los operadores privados que se distribuyen en 18 familias, que solo garantizan la operación del sistema. El 5% restante es para las empresas recaudadoras. Es decir, se socializan las perdidas y se privatizan las utilidades.

La Bogotá Mejor para Todos, culpa a la anterior administración por el aumento del 20% en el costo de los pasajes: “por la rebaja injustificada de los pasajes y la hora valle”. Sin embargo, no menciona que la estructura tarifaria fue definida durante las Fases I y II que se desarrollaron durante su primer mandato.

Sumado a ello, las tarifas deben ser revaluadas, según el debate del concejo de Bogotá sobre TransMilenio, adelantado por Juan Carlos Flórez, Manuel Sarmiento y Emel Rojas Castillo, en primer lugar porque el kilómetro recorrido de la tarifa técnica esta inflado, esto según el informe contratado por Petro a la firma Valora, que SERÍA presentado con el fin de renegociar los contratos.

‘Cuando Petro, en 2013, iba a hacer la prórroga de esos contratos, contrató una consultoría con la firma Valora, que le presentó varios escenarios de negociación. En la tarifa de remuneración que le pagamos a los privados, le pagamos la inversión en los buses y resulta que los buses de las fases I y II ya los hemos pagado en su totalidad, por lo que no deberíamos seguirlos pagando, pero es así por la forma en que se renegociaron esos contratos’’ indicó Manuel Sarmiento en El Espectador

Sumado a ello, los cabildantes señalaron que estamos pagando un sobrecosto de $2.000 pesos por kilómetro, pues según la firma Valora debe ser de $4.710 pesos y estamos pagando en promedio $6.711 pesos.

Además del aumento de la tarifa en un 10 %, están las bajas frecuencias de los buses, el mal estado de los mismos, de las estaciones y la insuficiencia del sistema, se han convertido en las razones por las que la ciudadanía se moviliza por un servicio digno y tarifas justas.

El alcalde Enrique Peñalosa como medida para defender este negocio de las elites capitalinas, aumentó el pie de fuerza en 500 policías y dispuso de fiscales que judicializan el legítimo derecho de protesta de la ciudadanía, además de descalificarlo en medios de comunicación, tildándolo de vandálico.

 

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