Estudiantes hacen llamado al periodista Jair Orozco de Noticias TeleMedellín


Medellín, 25 de octubre de 2019. En las últimas semanas estudiantes de diferentes universidades del país se han manifestado para visibilizar situaciones particulares de sus claustros, además de poner sobre la agenda pública el incumplimiento del gobierno nacional a la UNEES frente a los acuerdos a los que llegaron hace un año para mantener viva la universidad pública, así como su inconformidad con el artículo 44 del Presupuesto General de la Nación.

En contexto: ¿Por qué las universidades deben salir a las calles?

Las y los estudiantes han sido víctimas de desmanes del Esmad, en el último año dos estudiantes han perdido un ojo, resultado de los disparos indiscriminados de la fuerza pública, además organizaciones de derechos humanos han denunciado el uso de armas no convencionales para atacar la protesta.

Los medios corporativos de comunicación no han sido ajenos a esta situación, insistiendo en la necesidad de que el Esmad ingrese a las universidades públicas y señalando a quienes protestan como “hamponcitos”, tal como lo hizo Néstor Morales el pasado 26 de septiembre en Blu Radio. A esta situación se suman los señalamientos realizados por el periodista Jair Orozco de Noticias TeleMedellín de las 6:00 AM en la emisión del 22 de octubre, quien presentó, según el comunicado, información sesgada, falta de veracidad y tendenciosa, sobre la marcha realizada en dicha ciudad.

Ante tal situación, Estudiantes Universidad Nacional de Colombia, en un comunicado a los medios de comunicación y a TeleMedellín explican la situación y hacen un llamado a dicho periodista. A continuación, reproducimos el comunicado.

Comunicado a los medios de comunicación y a TeleMedellín

El siguiente comunicado va dirigido a Noticias TeleMedellín de las 6:00 am, y manifiesta el desacuerdo con la información emitida el día 22 de octubre, en la emisión de la mañana. En él, el periodista Jair Orozco asumió detallar y opinar sobre los hechos ocurridos en la Universidad Nacional de Colombia, sede Medellín, el día 21 de octubre, donde hubo una protesta estudiantil y, claramente, una perturbación en el tránsito vehicular de ese sector de la ciudad.

Los detalles periodísticos expuestos por el comunicador fueron raquíticos y poco veraces, toda vez que, en lugar de informar de manera equilibrada y veraz sobre los acontecimientos acaecidos en esa jornada, se dedicó a cuestionar y hacer señalamientos ajenos a su labor profesional, ante lo cual los estudiantes decidimos manifestar nuestra inconformidad con la información dada por el periodista y hacer algunas aclaraciones que la opinión pública debe conocer.

Primero, aunque el derecho a la opinión es uno de los fundamentos sagrados y valiosos en un Estado de Derecho, lo expresado por el señor Orozco presenta una falencia ética, falta de veracidad y toma de postura sesgada respecto a la movilización estudiantil y a los objetivos que ésta tiene. Y es que el profesional realiza una pregunta puntual:

«¿Y los demás qué (refiriéndose a los conciudadanos que no hace parte de la protesta)? ¿entonces la ciudad se tiene que afectar por lo que ustedes están protestando?».

Cabe aclarar, señor Orozco, que el movimiento estudiantil no sabe discernir entre “ustedes” y “nosotros”, pues los estudiantes asumimos como propios todas las violaciones al sector social en actuamos en favor de la construcción de un país plural, por lo tanto, no existe el término «los demás» en nuestras luchas. Somos unidad, estamos dispuestos al debate y a la conciliación argumental, pero contundentes contra la represión Estatal.

En la lucha social siempre se ha previsto la anormalidad del orden público, pues la lucha se da -en primera instancia- desde la diplomacia burocrática de los altos cargos públicos y políticos elegidos de manera democrática. Esta diplomacia trae con normalidad falencias en la normatividad consensuada entre ellos, excluyendo el sentir y el parecer de la gran mayoría. Y es allí donde los ciudadanos de a pie ejecutamos nuestro derecho a la protesta y a la manifestación callejera (artículo 37, Constitución Política de Colombia), forma válida y legítima para demostrar el inconformismo desde tiempos pretéritos. Es más, utilizando una frase de un colega suyo, Felix de Bedout, publicada en la red social Twitter: “No hay ninguna conquista social que se haya logrado sin movilización. Ninguna”, (@fdbedout, 17 octubre 2019).

Por lo tanto, salir a las calles a defender lo público implica la anormalidad del tráfico vehicular y que se presenten congestiones como las padecidas esta semana. Algo que ocurrió ayer, ocurre hoy y ocurrirá siempre.

En ese orden de ideas, los estudiantes hacemos uso de dichos mecanismos de movilización, por lo que decidimos unirnos a la Semana de la Indignación, que implica el rechazo a la Ley de Financiamiento, a la raquítica implementación de los acuerdos logrados en el paro estudiantil del año pasado, el desmonte del ESMAD como arma represiva del Gobierno hacia las continuas manifestaciones y a la Ley 44A, por ser ambigua y representar un fatal riesgo al patrimonio público de las Instituciones de Educación Superior.

Por último, como estudiantes invitamos a la ciudadanía a que se informen por medios alternativos más equilibrados y autónomos, ajenos a las veleidades y presiones de los grandes dueños de empresas, que son a la vez portadores de esa clase de información en ocasiones alejadas de la coyuntura socio política de nuestro país. De igual manera, hacemos un llamado al periodismo sano y veraz, equilibrado y polifónico, que le dé cabida a las voces institucionales y, sobre todo, a aquellos a los que en pocas ocasiones les brindan sus micrófonos y cámaras para expresarse y resaltar las injusticias padecidas. Ellos, nosotros, también tenemos algo –mucho- qué decir y no solo las fuentes oficiales o institucionales.

Es bueno recordar al maestro Javier Darío Restrepo, del cual seguro el periodista Orozco conoció en su proceso formativo, quien fue un defensor de los débiles y un abanderado del equilibrio y el compromiso periodístico. Restrepo expresó en su libro “El zumbido y el moscardón” que “entre el periodismo insípido de los que no se comprometen con nada ni con nadie y el periodismo fogoso que se vuelve propaganda ardorosa a favor o en contra de una causa hay un camino medio: el del periodista que muestra hechos y los hace entender” (Restrepo, 2016, 80).

Invitamos a los medios a que, en estos momentos de crisis no solo nacional sino hemisférica, ayuden con su poder y capacidad de orientación a comprender los hechos no a estigmatizar y actuar de forma parcial. Igualmente, estamos prestos para contactarnos con ustedes y que conozcan otro ángulo de la historia, como predican los fundamentos del periodismo moderno.

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Estudiantes Universidad Nacional de Colombia.

Est_unalmed_@hotmail.com

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