La relación de los medios masivos [prensa corporativa] con el conflicto armado

Este texto corresponde a un breve fragmento del ensayo del padre jesuita Javier Giraldo, titulado “APORTES SOBRE EL ORIGEN DEL CONFLICTO ARMADO EN COLOMBIA, SU PERSISTENCIA Y SUS IMPACTOS

En febrero del año 2015, fueron publicados los ensayos de diversos intelectuales sobre el origen y desarrollo del conflicto armado en Colombia. Dichos ensayos hacen parte del informe de la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas, que tuvo lugar en el marco de los diálogos de paz entre el Estado colombiano y la insurgencia de las FARC-EP*. Este texto corresponde a un breve fragmento del ensayo del padre jesuita Javier Giraldo, titulado “APORTES SOBRE EL ORIGEN DEL CONFLICTO ARMADO EN COLOMBIA, SU PERSISTENCIA Y SUS IMPACTOS”, del que recomendamos su lectura completa.

Este fragmento contiene algunas ideas generales sobre la parcialidad de los medios masivos o prensa corporativa, como la denominamos en la Revista Hekatombe, su pertenencia a poderosos grupos económicos y a la inexistencia de unas condiciones democráticas de convivencia entre dichos medios y los medios alternativos, aún marginales en el país. 

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Problemas en torno a la información

Cualquiera percibe en Colombia que los medios masivos de información no son neutrales; que sus “verdades” están ordinariamente muy lejos de la realidad; que los hechos sobre los cuales se informa son muy seleccionados y que adicionalmente la manera de informar es manipulada de acuerdo a esquemas ideológicos que estigmatizan determinadas posiciones e idealizan otras. La propiedad de los grandes medios siempre ha estado en manos de personas y corporaciones privadas muy ricas y defensoras del sistema imperante, integradas a los más grandes conglomerados económicos del país, pero en los últimos años sus accionistas mayoritarios han pasado a ser grandes transnacionales de la información. Los medios alternativos son realmente marginales. Tal situación es calificada como “libertad de prensa”, pero en realidad de verdad es una libertad exclusiva de quienes tienen mucho dinero y se identifican con el régimen excluyente y elitista, para informar lo que ellos deciden y de una manera tal que condicione las conciencias de las grandes masas de población a pensar y actuar de determinada manera, la que más le convenga al Establecimiento.

Es evidente que tal situación es incompatible con el derecho a la información y el derecho a la verdad. Si este tipo de comunicación y de información se analiza en su relación con el conflicto social y armado, la deformación de la verdad es mucho más profunda, pues obedece al esquema: amigo / enemigo, donde la toma de partido es evidente. Los contrastes entre lo que se informa y lo que se silencia; entre lo que sutilmente se legitima y lo que sutilmente se estigmatiza; entre los protagonistas y los ausentes; entre lo que ocupa los tiempos de alto rating y lo que ocupa los tiempos muertos; entre los lenguajes positivos y los negativos; entre lo que aleja las mentes de la realidad del país y lo que pone en contacto con ella, todo esto muestra que los medios masivos tienen como principal cometido involucrar a las masas en una vertiente del conflicto, utilizando las técnicas más avanzadas de manipulación de las conciencias, ciencia que se ha refinado enormemente en las últimas décadas a impulsos de la publicidad y propaganda comercial.

Lo que en otros países de América Latina se ha avanzado en orden a una democratización de la información**, redistribuyendo las áreas de propiedad del espectro radioeléctrico, introduciendo, en igualdad de condiciones, la participación de las comunidades civiles organizadas, regulando los contenidos en un equilibrio racional y definiendo muy claramente los derechos de la población a recibir y dar información y a opinar libremente, en Colombia no ha siquiera comenzado a discutirse. Es muy evidente que para poner fin a un conflicto en que se ha involucrado durante tantas décadas la conciencia manipulada de las masas, es de absoluta necesidad contar previamente con un período adecuado de democratización esencial de la información, que se pueda traducir en desarme de las conciencias.

*Valga decir que la salida negociada se desarrolló debido a que ninguna de las partes supero a la otra en términos militares.

** Ejemplo de esto es la Ley Orgánica de Comunicación, aprobada por el Congreso de Ecuador en junio de 2013, así como leyes similares en Argentina, Bolivia y Venezuela.

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