Donald Trump está peligrosamente interesado en Colombia. Que se despache contra el presidente Gustavo Petro, no significa que tiene un problema personal con él, sino que aparecemos en el mapa de sus intereses económicos y cómo no, somos un país megadiverso: mientras Venezuela tiene Petróleo, aquí hay carbón, oro, niquel, esmeraldas, plomo, hierro, también petróleo, una parte de la codiciada amazonía, y un largo etcétera.
Sin sorpresa veo que la derecha y muchas personas que viven en una realidad alterna, desean un operativo militar gringo en contra del Palacio de Nariño y el arresto del presidente Gustavo Petro imaginando que viven en un capítulo de una serie gringa regular del tipo «Jack Ryan».
Como soy una fiel creyente de la soberanía de los pueblos y no quiero que nadie nos invada, pero tengo nulo poder de convocatoria, le lanzo esta pregunta a los partidos y organizaciones del Pacto Histórico y a otros sectores que si movilizan mucha gente: ¿cómo fua?, ¿cómo fue?, ¿cómo es que son vueltas? ¿qué están esperando para convocar una movilización que rechace las amenazas?
Y está movilización, si llega a pasar, tiene que ser grande, amplía, basta, potente. No podemos caer las 10 pelagatas de siempre, para eso toca juntar al ganado, escribirle a la gente con la que hace años no hablamos. Nuestra tarea es lograr masividad.
Ustedes pongan fecha, lugar y hora que allá les caigo, porque lo que es con Colombia es conmigo.
Posdata: ¡hola, hola! si alguna vez salimos o algo y sabes cuál es mi identidad verdadera… pues nos vemos en la marcha. Te puedes dar por notificado 😉
