Guerrilleros muertos en combate o asesinados ¿cuál es la diferencia?

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Guerrilleros Asesinados Revista Hekatombe

Dice Teun Van Dijk que la ciudadanía se informa a partir de titulares. Ahora con las redes sociales esta forma de “informarse” se ha agudizado, el común de la gente cree que con un trino o una publicación en Facebook bastan para saber qué sucede en el país y en el mundo, además de arrojar elementos suficientes para opinar y debatir sobre cualquier cosa.

No nos digamos mentiras, todos hemos tramado con informaciones que tenemos a medias, como si no bastara estar mal informados por los medios corporativos, muchas veces no nos tomamos el tiempo de leer la noticia a conciencia y construir una opinión informada.

El 16 de noviembre un francotirador del ejército colombiano asesinó a un hombre y una mujer integrantes de las FARC. Aquí es donde entra la forma en la que nos informamos.

Guerrilleros Asesinados Revista Hekatombe

Los titulares en primer lugar construyen un escenario de confrontación con “muertos en combate”. A mí me dicen eso y me imagino los comerciales de “Los héroes en Colombia si existen” enfrentados al frente 37 de las FARC que debe estar compuesto por muchos milicianos, una idea que se refuerza con “guerrilleros”, quien lea eso se imagina que fue un combate con más de dos guerrilleros.

Los tres ejemplos se refieren a “Guerrilleros”. Para los colombianos un guerrillero no es una persona que se alzó en armas para rebelarse contra un orden hegemónico. No es un actor al que vale la pena escuchar. ¿Entonces qué es? Antes de responder esta pregunta tenemos que hablar de la construcción del enemigo. Para sostener un orden hegemónico se necesita un “otro” que represente una amenaza, pero que además no sea ni hombre, ni bestia, es decir, que se le pueda eliminar sin generar revuelo en la “opinión pública”. Durante la Guerra Fría fueron los comunistas, ahora son terroristas.

Un terrorista es un enemigo muy malo que se construye de acuerdo a la coyuntura y necesidades específicas de un gobierno, por ejemplo, los inmigrantes que están llegando a Europa son terroristas, por eso no está mal visto que los lleven a campos de concentración, violen a niñas y mujeres, o mueran en el mar; los negros en Estados Unidos fueron terroristas, por eso no estaba mal que la policía los asesinara; en Colombia el espectro es un poco más amplio, el terrorista va desde el líder comunal, el defensor de derechos humanos, el delincuente común, el estudiante, las insurgencias. Al terrorista se le despolitiza, por eso en el sancocho encontramos hasta al atracador de la esquina. Y no lo digo yo, lo dijo Uribe durante ocho años.

Durante 50 años hemos recibido esa información, medios hablando de las acciones espantosas de los comunistas (entiéndase anarquistas, socialistas, ecologistas) y peor de lo comunistas armados (insurgencias), luego pasaron a ser terroristas después de las Torres Gemelas y nos mostraban las cosas horribles que hacían como el secuestro (realmente se trata de prisioneros de guerra), los cilindros bomba, pero todo como si fueran actos de locura, un grupo de gente violenta sin ocupación que salía a delinquir. Es por eso que vemos a las guerrillas como las vemos, es por eso que pitábamos en el carro cuando asesinaron a Raúl Reyes o al mismo Alfonso Cano, en lugar de escandalizarnos por las violaciones al Derecho Internacional Humanitario por la forma en que fueron ejecutadas estas operaciones, o por la forma en la que presentaban sus cuerpos en horario familiar.

Ahora, ¿qué es un guerrillero? Es una persona como usted o como yo, que se cansó de que las élites que nos han gobernado se dediquen a robarle tierras a los campesinos para regalárselas a sus amigos, vieron como el ejército se alió con paramilitares para asesinar por deporte, vieron como era privatizada la salud y la vida se convertía en negocio. Sí, con cosas por las que ellos se indignaron y ‘se fueron pa’l monte’, por las que nosotros nos indignamos y salimos a las calles, comentamos en las reuniones familiares.

Estos “Guerrilleros” que presentan como más de dos “bajas” me hacen pensar en el triunfo de nuestro glorioso ejército nacional que se enfrentó a una horda de guerrilleros y nos defendió. Un momento ¿de qué nos defendieron? Lo dice RCN en el titular: “tenía una lista que ordenaba extorsionar”. ¿Que nos da a entender esto? Que se trata del frente 37 de las FARC delinquiendo en el Sur de Bolívar y lo dice un comandante del Ejército. Que, de entrada, es presentada como la fuente clave de la noticia.

Un general del ejército no va a decir lo que realmente sucedió, que un francotirador del ejército colombiano asesinó a un hombre y una mujer integrantes de las FARC, porque eso no vende y claramente no es heroico. La otra fuente usada es Humberto de la Calle quien también habla de combates. Esta escueta revisión de ocho líneas son más que suficientes para decir: “bien hecho, que acaben con esos bandidos de la Far”.

Al principio dije que nos informábamos con trinos y publicaciones en Facebook, pero ¿de quiénes?, pues de los medios corporativos, de políticos como Uribe o Santos o el opinador de moda, lo que nos lleva a caer en un círculo vicioso de “información” y validación de la misma. Sin embargo, si vamos más allá, por lo menos con este hecho nos encontramos que este acto heroico no es tanto así. Si usted es de los que dice “a mí no me trame”, encontrará que:

Esa es la otra cara de la información, el ejército nacional asesinó a dos guerrilleros y violó el Cese al Fuego Bilateral y además cometió un Crimen de Guerra, ya la cosa cambia, ya no son los héroes, pasan a ser los villanos de la historia. Pero uno dice, “juepucha eso no puede ser” y de una se acuerda de los falsos positivos y la experticia del ejército en montar escenarios de combate para que los viéramos como a unos valientes y de paso recibir algún premio.

Y mire que a pesar de que un francotirador del ejército asesinó a dos integrantes de las Farc, a un hombre y una mujer de quienes no encontré sus nombres en estas tres noticias, esos “narcoterroristas de la far” trabajan en la implementación de los Nuevos Acuerdos.

Con este artículo no le digo que piense esto o aquello, solo que es importante ver con qué se informa y cómo se informa y qué tan independiente es su opinión, si está tragando entero o no.

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Yo Opino. 

«Yo opino de lo humano y lo divino
Y a veces digo con tino mi opinión es opinar.
Yo opino que el gobierno esta en lo cierto
y también equivocado dependiendo de que lado».

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Somos un medio de comunicación contra-informativo. Nuestra línea editorial es de Izquierdas y no creemos que exista la información neutral. Propendemos por la democratización de la información y la libertad de opinión a partir de la puesta en común de distintas perspectivas críticas, que cuestionen y satiricen los sentidos comunes hegemónicos. Nos constituimos como críticos mordaces de las posiciones políticas tradicionales que desde una u otra postura reproduzcan los vicios político-culturales que perpetúan un statu quo corrupto y desigual. Defendemos un periodismo de fronteras borrosas, esto es: un periodismo alternativo que desborda los cánones establecidos para entrar en diálogo con la pedagogía crítica, las ciencias sociales y el espíritu fanzinero del “¡hazlo tu mismo!”. En el segundo semestre del año 2015 Revista Hekatombe “Renace”, al contar con un equipo de trabajo renovado: nuevos integrantes, nueva imagen y nuevos contenidos.

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