Inicio Blog Página 41

El racismo en la actual disputa electoral en Colombia

0

Aunque la discusión sobre el racismo nunca había adquirido en anteriores campañas presidenciales tal visibilidad pública, ha sido un tema que desde hace décadas cuenta con numerosos estudios científicos en el país

En el marco de la actual contienda electoral, sobre todo luego del nombramiento de Francia Márquez como fórmula vicepresidencial por el Pacto Histórico, se ha generado una discusión sobre la existencia y las características del racismo en Colombia. En las redes sociales han circulado mensajes, videos y memes que evidencian la virulencia de algunos estereotipos raciales, como, por ejemplo, la asociación de Francia Márquez con King Kong o que aducen que una mujer negra tiene su adecuado lugar como empleada doméstica, limpiando, cocinando y lavando ropa, lo que hace impensable que ella aspire a gobernar a los colombianos. Estos mensajes reproducen viejos estereotipos racistas que animalizan al negro, equiparándolo con simios, y que le atribuyen una natural incapacidad intelectual o inadecuación moral, asignándole la posición de servir y ser gobernado por otros.

Aunque la discusión sobre el racismo nunca había adquirido en anteriores campañas presidenciales tal visibilidad pública, ha sido un tema que desde hace décadas cuenta con numerosos estudios científicos en el país, y que ha sido objeto de debate entre académicos, así como de su reconocimiento por parte del Estado colombiano con leyes, como por ejemplo, la Ley 1482 de 2011 contra los actos de racismo y la discriminación.

Como parte de los académicos que han estado trabajando sobre el tema,[1] me parece pertinente subrayar algunos aspectos que salen a flote sobre las particularidades del racismo en Colombia, derivados del análisis de los materiales y pronunciamientos que han circulado en las últimas semanas en medios y redes sociales.

Discriminación racial, racismo, estereotipos raciales

Los estereotipos raciales asumen que las razas existen, que son innatas y explican lo que es una persona o población. Los estereotipos raciales hacen parte, pues, del pensamiento racial que tiene sus orígenes en el colonialismo europeo.

Para avanzar en la comprensión de lo que está en juego con la actual discusión en Colombia es relevante señalar que se presenta una confusión entre la discriminación racial y el racismo. Quiero empezar por señalar las diferencias entre estas dos categorías en relación con otras claves, como la de estereotipos raciales. Los mensajes, videos o memes que han circulado en las redes sociales que mencionaba antes, reproducen una serie de estereotipos raciales, esto es, unas imágenes caricaturizantes de una persona o población subsumiéndola en una inferioridad atribuida a su pertenencia a una raza. Los estereotipos raciales asumen que las razas existen, que son innatas y explican lo que es una persona o población. Los estereotipos raciales hacen parte, pues, del pensamiento racial que tiene sus orígenes en el colonialismo europeo. Pero no han desparecido con este, sino que se han sedimentado durante siglos de tal forma en nuestros imaginarios colectivos que hoy definen, con sutil contundencia, nuestras emociones y nociones sin que siquiera lo notemos.

La discriminación racial es una práctica de rechazo o agresión a la que es sometida una persona debido a los estereotipos raciales que reproduce la persona que discrimina. Así, la discriminación racial es una relación de poder que se ejerce, en situaciones concretas, e involucra a individuos específicos. La discriminación racial actualiza, en la experiencia inmediata de los individuos, los estereotipos raciales enmarcados en una relación de poder.

La discriminación racial actualiza, en la experiencia inmediata de los individuos, los estereotipos raciales enmarcados en una relación de poder.

Ahora bien, no toda discriminación es discriminación racial. También hay discriminaciones en nombre del género, de la orientación sexual, de clase, del lugar o en cualquier otra coordenada desde la que se configure la normalidad. Aunque en las situaciones concretas las prácticas de discriminación responden a la confluencia de varias de estas marcaciones, en términos analíticos es importante no confundir discriminación racial con otros tipos de discriminaciones ni, mucho menos, equipararla con discriminación en general.

el racismo es una dimensión constitutiva de la desigualdad social.

En este marco, quiero señalar que la discriminación racial es una de las maneras como se expresa el racismo, por lo que es equivocado reducir el racismo a la discriminación racial. Ante todo, el racismo es una dimensión constitutiva de la desigualdad social. No es la única, por supuesto. Clase, género y lugar también confluyen en la configuración de la desigualdad social. El racismo supone los efectos, intencionados o no, de relaciones institucionalizadas que garantizan y reproducen la jerarquización racializada de la sociedad, en la cual unos cuerpos, poblaciones y geografías racializadas como inferiores han sido objeto de exclusión, precarización y muerte, mientras que otros cuerpos, poblaciones y geografías, que suelen no aparecer marcadas racialmente, han usufructuado y se han beneficiado económica y simbólicamente de este ordenamiento social. El racismo produce el sometimiento y empobrecimiento de unas existencias, al tiempo que contribuye al enriquecimiento y privilegios de otras. El racismo mata a unos, a los sujetos racializados.

El racismo produce el sometimiento y empobrecimiento de unas existencias, al tiempo que contribuye al enriquecimiento y privilegios de otras. El racismo mata a unos, a los sujetos racializados.

Aunque se encuentra complejamente encadenado, el racismo tiene distintas escalas y alcances, desde el sistema mundo, hasta las formaciones nacionales, regionales y locales. También presenta sus particularidades dependiendo de los momentos y lugares. No son iguales el racismo al calor de la expansión colonial de finales del siglo XIX y principios del XX, con la consagración científica del pensamiento racial, que los racismos en el mundo actual donde se ha demostrado la inexistencia biológica de las razas y donde las luchas anti-racistas han adquirido mayor visibilidad. En un momento determinando del pasado o en la actualidad, el racismo tampoco ha sido igual en todos los países.

desde el plano de lo concreto, no existe un único racismo, sino racismos histórica y socialmente situados.

El racismo antes del movimiento por los derechos civiles en los Estados Unidos (desde la década de 1960) o en la Sudáfrica del apartheid pertenecen a un racismo explícitamente segregacionista. Sin embargo, esta no ha sido esta la única modalidad del racismo, ni siquiera la más extendida. En los Estados Unidos de hoy sigue existiendo el racismo, aunque se haya transformado en sus expresiones asociadas a la legislación segregacionista. Que en Brasil, España, Italia o Colombia no opere el racismo de la manera que lo hace en los Estados Unidos no significa que en estos países no exista el racismo. Tampoco quiere decir que estos racismos sean menos nefastos o marginales en la configuración de la desigualdad social en cada uno de los países. Por tanto, desde el plano de lo concreto, no existe un único racismo, sino racismos histórica y socialmente situados.

Colombia, como trataré de plantear más adelante, pertenece a este tipo de racismos, a los racismos en desmentida.

Una de las grandes diferencias en la existencia del racismo se refiere precisamente a que mientras en unos países se niega con tozudez o trivializa su existencia, en otros no se esquiva su existencia con elaborados eufemismos o desplazamientos analíticos. Siguiendo en esto al análisis de Stuart Hall sobre Jamaica, podemos identificar unos racismos en desmentida que contrastan con los racismos en evidencia. Tomado del psicoanálisis, desmentida refiere a una negación que vuelve como una constitutiva presencia fantasmática, una formación sintomática que se impone como una poderosa clausura. Colombia, como trataré de plantear más adelante, pertenece a este tipo de racismos, a los racismos en desmentida.

Todo racismo produce sujetos racializados, tanto aquellos sujetos inferiorizados que suelen ser marcados racialmente, como sus sujetos del privilegio racial que a menudo banalizan las experiencias y efectos del racismo, que se pueden imaginar impunemente más allá o sin ninguna articulación con el sistema del que se han beneficiado. En este plano, el racismo más que un sistema coherente de reflexividades, opera como un heterogéneo y contradictorio ensamblaje de emocionalidades.

La disputa electoral

Después de esta apretada digresión teórica, volvamos a la disputa electoral actual en Colombia. En primer lugar, en contraste con la historia reciente,[2] la discusión sobre el racismo y la circulación de estereotipos raciales ha adquirido un protagonismo sin precedentes.

En Colombia, dicen con gran seguridad estos personajes, todos somos mestizos y con hablar de racismo lo único que se busca es atizar el odio racial, la “guerra de razas”, lo cual es una obvia insensatez política que redundara en un nuevo ciclo de violencia.

Frente al racismo en particular, es fácil identificar mensajes en las redes o artículos de opinión que esgrimen de manera tajante que el racismo no existe en Colombia, que eso es un “cuento” o una “ideología” importada de los Estados Unidos “colada” en la agenda por Francia Márquez. Algunos, incluso, van más allá, al asociar este “cuento” del racismo con una agenda de la izquierda (nueva izquierda o marxismo cultural, como también la llaman), definida en otras latitudes y bajo los intereses del perverso comunismo, del Foro de São Paulo, que por supuesto nada tiene que ver con la realidad colombiana. En Colombia, dicen con gran seguridad estos personajes, todos somos mestizos y con hablar de racismo lo único que se busca es atizar el odio racial, la “guerra de razas”, lo cual es una obvia insensatez política que redundara en un nuevo ciclo de violencia.

Es bien curioso cómo estos planteamientos reproducen, probablemente sin que sus proponentes se den por enterados, algunos asuntos que han sido ampliamente estudiados sobre los racismos en América Latina. La narrativa del mestizaje o la de la democracia racial, cardinales en algunos procesos de formación nacional, han operado desde el siglo pasado como reiterativas coartadas para desconocer la existencia del racismo en los países latinoamericanos.

Como ha sido demostrado en numerosas investigaciones, el imaginario de que todos somos mestizos ergo no hay racismo, es una autocomplaciente falacia.

Como ha sido demostrado en numerosas investigaciones, el imaginario de que todos somos mestizos ergo no hay racismo, es una autocomplaciente falacia. La narrativa del mestizaje supone no cualquier mestizaje, sino uno que se articula desde una hipervaloración de la blanquidad y lo europeo. Esta narrativa coexiste con los estereotipos raciales más viscerales y con un desprecio de la barbarie y el atraso atribuido a las improntas amerindias o a las africanías. En México o Perú, por ejemplo, la celebratoria de la monumentalidad de las civilizaciones indígenas del pasado confluye con la marginación vergonzante de los indígenas realmente existentes en el presente.

El endosarles a los estadounidenses el racismo, del cual los países latinoamericanos se encontrarían exentos, tampoco es un planteamiento nada novedoso. Ese terso y claro contraste entre unos Estados Unidos racistas y un nosotros latinoamericano donde esto no tiene lugar, ha sido problematizado en cientos de investigaciones y es tan del sentido común en los estudios críticos del racismo que sorprende la candidez de la certeza con la que algunas figuras lo esgrimen. Como lo mencioné antes, no existe un único racismo sino múltiples racismos, y el hecho de que en Colombia el racismo sea distinto del de los Estados Unidos no significa de ninguna manera que no exista racismo. Uno esperaría que figuras públicas con cierta visibilidad (o que aspiran a ella) se tomaran el trabajo de consultar la literatura al respecto derivada de numerosos estudios científicos antes de publicar mensajes en redes o artículos de opinión decretando, sin mayor fundamento que su interpretación subjetiva, que el racismo en Colombia no existe, que no es un asunto que tenga que ver con nuestro país, ni que ponga en riesgo las condiciones de existencia ni la vida de los sujetos racializados.

No es nueva, tampoco, la estrategia discursiva de desplazar el problema del racismo de la sociedad a las personas que lo señalan.

Desde la lógica de estas personas que niegan el racismo en Colombia, que Francia Márquez hable de ello no puede ser otra cosa que una clara expresión de que es una “negra resentida”, de que todo lo quiere ver como racismo, buscando imponer un odio racializado. La verdadera racista es ella. Desde esta perspectiva, el racismo no es una problemática de Colombia sino de Francia Márquez.

No es nueva, tampoco, la estrategia discursiva de desplazar el problema del racismo de la sociedad a las personas que lo señalan. Por medio de esta estrategia, terminan siendo racistas quienes luchan contra el racismo, quienes interpelan a una sociedad racista. La paradoja es que, mediante este desplazamiento discursivo, son los sujetos racializados que cuestionan el racismo los que terminan siendo marcados como racistas. En una sociedad como la colombiana, donde ha primado ese racismo en desmentida, sobre todo los individuos y sectores que habitan el privilegio racial rechazan con ahínco cualquier interpelación o evidencia del racismo que nos constituye. Para evitar asumir lo que esto implicaría, se le endosa al sujeto racializado que habla de racismo, la noción de resentido, de desadaptado, de atentar contra la armonía social.

Esta noción de resentido, central en el imaginario político colombiano, no solo ha sido movilizada para descalificar los argumentos de Francia Márquez.

Esta noción de resentido, central en el imaginario político colombiano, no solo ha sido movilizada para descalificar los argumentos de Francia Márquez. A Gustavo Petro también se le suele adjetivar de resentido; como resentidos han sido llamados muchos de quienes cuestionan, con sus planteamientos o prácticas, en puntos específicos o en su totalidad, y quienes no toleran ni usufructúan un orden social injusto. Desde los sosiegos del privilegio, se ha naturalizado toda una etiqueta para la conversación y práctica política. Desde esta etiqueta, los sujetos sometidos deben besar silenciosamente sus cadenas, deben comportarse, quedarse en su lugar, para no perturbar a sus opresores. Si no lo hacen, los poderosos, lejos de cuestionar la contingencia e injustica que produce sus cegueras y privilegios, con gran furia e indignación los diagnostican como resentidos[3], como arrogantes, como desadaptados.

Desde esta etiqueta, los sujetos sometidos deben besar silenciosamente sus cadenas, deben comportarse, quedarse en su lugar, para no perturbar a sus opresores.

Francia Márquez no es la única candidata negra a la vicepresidencia. Luego de su elección como fórmula vicepresidencial de Gustavo Petro, y en particular por la apabullante votación lograda por ella en la consulta interna del Pacto Histórico, otros cuatro candidatos a la presidencia nombraron personas negras provenientes de la región del Pacífico colombiano en sus fórmulas vicepresidenciales.[4] El hecho de que ninguno de los otros candidatos negros a la vicepresidencia ha sido objeto de mensajes, memes y videos con estereotipos racistas, o incluso que sobre ella hayan sido relativamente marginales hasta ser nombrada como la formula vicepresidencial de Petro con una alta probabilidad de convertirse en efecto en la vicepresidenta, dice mucho de las particularidades del racismo en desmentida en Colombia.

El hecho de que ninguno de los otros candidatos negros a la vicepresidencia ha sido objeto de mensajes, memes y videos con estereotipos racistas, o incluso que sobre ella hayan sido relativamente marginales hasta ser nombrada como la formula vicepresidencial de Petro con una alta probabilidad de convertirse en efecto en la vicepresidenta, dice mucho de las particularidades del racismo en desmentida en Colombia.

No es tanto el sujeto negro el que perturba en sí a los poderosos y privilegiados, sino que se encuentre en ciertos escenarios y asuma actitudes que ponen en riesgo, política o simbólicamente, el estatus quo. Cuando los sujetos negros se comportan, esto es, cuando no hablan, enfáticamente y sin eufemismos, sobre el racismo o la desigualdad social desde lugares que no pueden ser trivializados, no se les presta realmente atención, son notas al pie de página en el imaginario y en la agenda nacional. Cuando habla de cultura, de folclor, de deporte, del ambiente (de forma general y sin poner en riesgo intereses de los poderosos); cuando asume, en voz baja y con lágrimas, su lugar de víctima (también en general, y sobre todo cuando su dedo apunta a la brutalidad de las guerrillas); cuando no cuestiona sustancialmente las lógicas de la acumulación de riqueza y del privilegio… el sujeto negro está dócilmente en su lugar.

Pero cuando no sigue el libreto asumido por la naturalizada etiqueta de la conversación y práctica política, afloran con gran visceralidad el racismo, el clasismo, el sexismo. “¡Negra igualada, negra resentida, negra incapaz!” Se ridiculizan sus argumentos, sin tomarse la molestia de entender que con enunciados como el de “soy porque somos”, el de “vivir sabroso” o la feminización de una gramática masculinizante, se encuentran invitaciones a imaginarnos en otros términos y a desnaturalizar sentidos comunes sedimentados sobre la política, la igualdad social en diferencia y las relaciones entre humanos y no humanos.

se encuentran invitaciones a imaginarnos en otros términos y a desnaturalizar sentidos comunes sedimentados sobre la política, la igualdad social en diferencia y las relaciones entre humanos y no humanos.

La Francia Márquez de hoy, el lugar en el que se encuentra y los riesgos que supone tanto para los poderosos y privilegiados como para quienes se identifican y pliegan a estos, evidencian ese racismo en desmentida en Colombia: un racismo que apela a los más añejos estereotipos raciales para seguir negando la obviedad de su existencia y de su papel en la reproducción de una desigualdad social que proscribe y precariza unas existencias. El visceral escozor de su presencia, de su actitud y de lo que encarna, hace de Francia Márquez un indicador que desenmascara ese racismo en desmentida, uno que ha naturalizado que los sujetos de una arrogante blanquidad enclasada son los únicos que pueden hablar y gobernar a esos sujetos dispensables, a los nadies, a las nadies… a los que, cuando no guardan silencio reverente y compostura, hay que poner en su lugar.

Referencias

Arboleda, Santiago. 2019. Rutas para perfilar el ecogenoetnocidio afrocolombiano: hacia una conceptualización desde la justicia histórica. Nómadas (50): 93-109

Arias, Julio y Eduardo Restrepo. 2010. Historizando raza: propuestas conceptuales y metodológicas. Crítica y Emancipación 2 (3): 45-64.

Curiel, Ochy. 2017. Género, raza, sexualidad: debates contemporáneos. Intervenciones en estudios culturales. (4): 41-61.

Escobar, Arturo. 2010. Territorios de diferencia: lugar, movimientos, vida, redes. Popayán: Envión Editores.

Figueroa, José. 2021. Guerra privatizada, capitalismo lumpen y racismo en la frontera Ecuador-Colombia. URVIO, Revista Latinoamericana de Estudios de Seguridad (31): 78-89.

Friedemann, Nina S. de. 1984. “Estudios de negros en la antropología colombiana: presencia e invisibilidad”. En: Jaime Arocha y Nina S. de Friedemann (eds.), Un siglo de investigación social: antropología en Colombia. pp. 507-572. Bogotá: Etno.

Geulen, Christian. 2010. Breve historia del racismo. Madrid: Alianza Editorial.

Hall, Stuart. 2019. El triángulo funesto. Raza, etnia, nación. Madrid: Traficantes de Sueños.

_______. 2017. Familiar Stranger: A Life Between Two Islands. Durham: Duke Universtiy Press.

Mbembe, Achille. 2016. Critica de la razón negra: ensayo sobre el racismo contemporáneo. Barcelona: Nuevos Emprendimientos Editoriales.

Mosquera Rosero-Labbé, Claudia, Agustín Lao Montes y César Rodríguez. (eds.). 2010. Debates sobre ciudadanía y políticas raciales en las Américas Negras. Bogotá: Investigaciones CES-Universidad Nacional.

Olaya, Yesenia. 2018. Discursos y representaciones racistas hacia la región Pacífico y comunidades afrocolombianas. En: Rosa Campoalegre (ed.), Afrodescendencias: voces en resistencia. Buenos Aires: Clacso.

Reygadas, Luis. 2008. La apropiación: destejiendo las redes de la desigualdad. Madrid: Anthropos-UNAM.

Santana, Gustavo. 2021. “Entre víctimas y victimarios: racismo estructural, economía de la muerte y afrojuvenicidio en El Charco, Pacífico sur colombiano”. Maestría en Estudios Culturales Latinoamericanos. Universidad Javeriana. Bogotá.

Urrea, Fernando, Carlos Viáfara y Mara Viveros. 2014. “From whitened miscegenation to tri-ethnic multiculturalism: race and ethnicity in Colombia”. En: Edward Telles (ed.), Picmentocracies: ehtnicity, race, and color in Latin America. Pp. 79-125. Chapel Hill: Universtiy of North Carolina Press.

Vergara Figueroa, Aurora. 2014. Cuerpos y territorios vaciados ¿En qué consiste el paradigma de la diferencia? ¿Cómo pensamos la diferencia? CS (13): 338-360.

Viveros, Mara. 2022. El oxímoron de las clases medias negras. Movilidad social e interseccionalidad en Colombia. Bielefeld: University of Bielefeld Press.

_______. 2013. Género, raza y nación. los réditos políticos de la masculinidad blanca en Colombia. Maguare. 27 (1): 71-104.

_______. 2004. “Nuevas formas de representación y viejos estereotipos raciales en los comerciales publicitarios colombianos”. En: Victorien Lavou y Mara Viveros (eds.), Mots pour nègres Maux de Noir(e)s. Enjeux socio-symboliques de la nomination des Noir(e)s en Amérique Latine. pp. 79-100. Paris: Crilaup.

Wade, Peter. 2014. Raza, ciencia, sociedad. Revista Interdisciplina, 1 (4): 35-62

_______. 2011. Multiculturalismo y racismo. Revista Colombiana de Antropología. 47(2): 15-35.

_______. 1997. Gente negra, nación mestiza: dinámicas de las identidades raciales en Colombia. Bogotá: Universidad de los Andes.

Wade, Peter y Mónica Moreno Figueroa. 2021. Alternative grammars of anti-racism in Latin America. Interface. 13 (2): 20-50.


[1] Al final del texto traigo una selección bibliográfica de algunos de estos estudios.

[2] Lo de “El Negro” para referirse despectivamente a Jorge Eliecer Gaitán es un antecedente muy relevante, sobre el que desafortunadamente no puedo detenerme ahora.

[3] Al adjetivar a alguien como “resentido”, se cancela que tenga argumentos. Se lo reconduce a una emocionalidad que opera como una ceguera, que carcome su inteligencia, que destila insensatez y odio.

[4] Luis Gilberto Murillo del Choco (Sergio Fajardo), Marilen Castillo (Rodolfo Hernández), Sandra de las Lajas (John Milton Rodríguez) y Ceferino Mosquera (Luis Pérez).

El asunto energético tampoco da espera

0

Fernando A. Cuervo C.

“¿Queremos una transición hacia un mundo
donde solo se queden los míos o a un mundo
donde quepamos todes?” Amaia Pérez

Ante la visión del candidato Gustavo Petro de efectuar una transición energética, lxs demás candidatxs no solo no hacen otras propuestas, sino que se atreven a criticarla bajo supuestos de riesgos para la economía y la seguridad energética del país. Tal afirmación se explicaría como fruto de la ignorancia, pero tratándose de estos personajes, más tiene visos de ser una afirmación tendenciosa y falaz. De modo que vamos a acudir a expertxs para salir de dudas, porque no faltarán personas que erróneamente piensen que de acceder Petro a la presidencia, el 8 de agosto cerrarán todas las estaciones de gasolina o despedirán a los empleados de Ecopetrol.

La validez de la Propuesta de Gustavo Petro y Francia Márquez es explicada clara y suficientemente con base en aspectos económicos, por el ingeniero Andrés Camacho, en su artículo publicado el 29 de marzo en la Revista Hekatombe. En este breve espacio vamos a presentar qué es la transición energética, sus orígenes, su justificación y las características que consideramos debe tener, con las cuales el Plan de gobierno de la pareja candidata por el Pacto Histórico es muy congruente.

Origen

En primer lugar, el concepto de transición energética no es un invento de Petro-Márquez, sino que surgió en el contexto de la guerra fría a finales de la década de 1970, como propuesta para desarrollar una matriz energética[i] basada en recursos renovables, opuesta al desarrollo de la energía nuclear (Bertinat, 2020). Este concepto ha sido planteado de formas bastante diferentes, según quien lo esgrima y de acuerdo con sus intereses bien sean económicos, políticos, ideológicos, ecológicos, tecnológicos …, o una combinación de todos ellos (Bertinat, 2020). Se dio porque el modelo energético vigente se caracteriza por un fuerte crecimiento de la extracción y el consumo de energía, con un importante peso de combustibles fósiles y no renovables, los que a su vez han ido perdiendo sostenidamente su eficiencia en la producción de energía: cada vez se necesita invertir más energía en las obras y acciones necesarias para entregar al consumidor una unidad de energía útil (Energía y Equidad, 2020).

Al iniciar el siglo XXI, la transición energética se convirtió en un asunto primordial dentro del conjunto mundial de las organizaciones sociales, ecologistas y políticas

Al iniciar el siglo XXI, la transición energética se convirtió en un asunto primordial dentro del conjunto mundial de las organizaciones sociales, ecologistas y políticas[ii], al confirmarse la actividad económica humana diferenciada[iii] como gran causante del cambio climático (el cual realmente es una grave crisis climática), actividad económica basada en la industrialización y el uso de combustibles fósiles. Pero no solamente la transición energética se ocupa de encontrar soluciones a la crisis climática, sino que además es una herramienta de trabajo para encontrar soluciones reales a las demás crisis ambientales y a la crisis alimentaria que sufre el planeta, todas ellas originadas en buena parte por la matriz energética dominante en el mundo. (Roa, 2018).

¿Qué es la Transición Energética?

La transición energética es la diversificación en el uso de fuentes de energía unida al fomento de la disminución progresiva del uso de combustibles fósiles (petróleo, carbón y gas) (Bertinat, 2020). Pero tal diversificación debe ser entendida como la selección de las mejores opciones que satisfagan los aspectos ecológicos y sociales. La propuesta de una transición energética significa un cambio gradual pero veloz, del sistema energético actual por otro sistema energético que mantenga bajo observación/acción tres aspectos: tipos o formas de energía a utilizar, fuentes de energía, y cantidad/consumo de energía. La transición energética no es simplemente reemplazar el petróleo por otro material, lo cual de entrada no es viable[iv], sino que requiere indefectiblemente el cambio total en las formas y niveles de consumo en todos los órdenes humanos: individuales, familiares, urbanos, industriales etc.

La propuesta realmente debería enfocarse como transición energética popular

La propuesta realmente debería enfocarse como transición energética popular (Bertinat, 2020) pues no se trata solamente de un asunto técnico, sino que tiene profundas implicaciones que están en la raíz de la vida, como son la justicia socioambiental, la participación y la cooperación de comunidades y territorios[v], con un claro sentido anticapitalista y dentro de una necesaria transición socioecológica. (Bertinat, 2020). Lxs diferentes activistas expertxs coinciden en esto, al afirmar que “cualquier transición energética (TE) que provenga del campo popular[vi] debe complejizarse como una transición socio-ecológica; eso significa [establecer] un horizonte de lucha contra las estructuras de dominación, incluida la depredación ecológica desarrollista, y una reapropiación de la energía en cuanto bien común para la reproducción de la vida” (Rátiva-Gaona, 2021).

¿Por qué la necesidad de la TE?

Como hemos apuntado, si bien existen muy diferentes y opuestos enfoques respecto a cómo debe ser la TE, prácticamente esta es cuestionada solo desde posiciones que rayan en el absurdo. Aún para quienes niegan la crisis climática, encabezados por las grandes empresas transnacionales y sus accionistas-gobernantes, la transición energética es necesaria porque saben muy bien que el petróleo, alimento del capitalismo, entró en la etapa de descenso en su producción por una ley natural: lo que es finito, si se consume, se acaba. Y los combustibles fósiles, formados por un proceso geológico que duró millones de años y que no se ha repetido, se van a terminar. No se agotarán por completo, sino que su extracción será cada vez más costosa pues a medida que se consuman, los yacimientos serán cada vez más escasos y su contenido de menor calidad[vii]. Esto mismo ocurre a todos los materiales minerales usados por los humanos.

el término transición exactamente lo que busca es que el momento de quiebre de la extracción de combustibles fósiles, no “nos coja dormidos”.

Para los que no somos expertos en el tema, expliquémonos con el lenguaje coloquial: el término transición exactamente lo que busca es que el momento de quiebre de la extracción de combustibles fósiles, no “nos coja dormidos”. Estamos excesivamente subordinados a los combustibles fósiles, especialmente al petróleo, pero muy pronto llegará el momento en que no se podrá disponer de él, y qué mejor que ese día ya estén en ejecución alternativas energéticas, indispensablemente en conjunción con tipos/fuentes energéticas diferentes y un muy inferior consumo energético. Algo similar deberá ocurrir con las hidroeléctricas[viii].

«Lamentablemente, es frecuente que para las poblaciones urbanas pasen desapercibidas las crisis socioambientales que viven las regiones donde se han desarrollado proyectos energéticos o de minería de hidrocarburos»

Tatiana Roa Avendaño

En el contexto colombiano, pero no solo en él, es necesaria la transición energética no solo por el insalvable problema del agotamiento de las fuentes, sino porque adicionalmente la matriz energética actual es absolutamente representativa del extractivismo, que es un modelo de acumulación de capital que aparentemente entrega beneficios económicos al país y territorio donde se practica, pero que en realidad ocasiona gravísimos daños a la naturaleza y a las comunidades de los territorios explotados [ix]. Lamentablemente, es frecuente que para las poblaciones urbanas pasen desapercibidas las crisis socioambientales que viven las regiones donde se han desarrollado proyectos energéticos o de minería de hidrocarburos, los que han resultado en una profunda contaminación atmosférica e hídrica (Roa, 2018), desplazamiento violento y consecuente pauperización de los habitantes, pérdida de comunidades por desintegración de sus lazos sociales y familiares, y otros males que afectan individual y colectivamente a la población.

¿Cuáles son las principales características de la TEP?

la energía como una herramienta para mejorar la calidad de vida de las personas en un marco de derechos congruente con los derechos de la naturaleza

La transición energética popular (TEP) tiene unas características que trataremos de resumir, ayudados por nuestros referentes de consulta. La primera a resaltar es su existencia dentro de una necesaria transición socioecológica, la cual permitirá “sentipensar cómo construir muchas sociedades que puedan alcanzar la felicidad con mucha menos materia y energía de la que actualmente están gastando” (Bertinat, 2020). Bertinat propone que inclusive debe llegarse a entender la energía como una herramienta para mejorar la calidad de vida de las personas en un marco de derechos congruente con los derechos de la naturaleza (Bertinat, 2020). Esto nos lleva a afirmar que pensar en “soluciones técnicas y rápidas” como los automóviles eléctricos o los “mega-parques eólicos” no es sino trasladar y difundir el problema existente.

“proponemos… pensar una transición más allá de lo estrictamente energético con una perspectiva ecofeminista y comunitaria que ponga en el centro la reproducción de la vida.”

Y, en segundo término, la transición energética popular no es un programa que tenga listo y terminado el que queremos sea el nuevo gobierno, sino que debe ser una construcción colectiva en la cual confluyan todas las comunidades: los grupos de investigación en ciencia y tecnología, los activistas ecológicos y defensores de la naturaleza, los productores campesinos, afrodescendientes e indígenas, feministas, trabajadorxs, juventudes en sus diferentes ocupaciones, y aún, la niñez, etc. Es por esto que posiciones como “proponemos… pensar una transición más allá de lo estrictamente energético con una perspectiva ecofeminista y comunitaria que ponga en el centro la reproducción de la vida.” (Garzón et. al, 2021) no solo son absolutamente válidas sino indispensables. Con una firme dimensión ideológica, ya existen varios colectivos y organizaciones que están trabajando para “la construcción de esa agenda hacia la transición, [la cual tiene la] intención de construir puntos comunes …” (Garzón et. al, 2021). A manera de ejemplo presentamos estos seis planteamientos: 1) autonomía de los planes de vida comunitarios, 2) un sistema comunitario de cuidados, 3) justicia y reparación, 4) energía para lo común, 5) democratización tecnológica y 6) derecho a la energía. (Garzón et. al, 2021)

“La transición energética popular se configura como un proceso de democratización, desmercantilización, despatriarcalización, desprivatización, descentralización, desconcentración, desfosilización y descolonización del pensamiento, para la construcción de nuevas relaciones sociales, congruentes con los derechos humanos y con los derechos de la naturaleza” (Bertinat, 2020).

Fernando A. Cuervo C.

Ingeniero Químico, experto en Industrias de Bebidas y Alimentos. Docente universitario durante 20 años.
Con estudios en Energías alternativas (BUAP- México) y Economía ambiental. Estudioso del Ecosocialismo y de las alternativas al desarrollo.

Referencias

  • BERTINAT P., CHEMES J., FORERO L. Transición energética. Aportes para la reflexión colectiva. Transnational Institute y Taller Ecologista. 2020
  • ENERGÍA Y EQUIDAD. Transiciones en disputa. En: Revista Energía y Equidad. Heinrich Böll Stiftung, Cono Sur. Creative Commons. Argentina. Diciembre 2020
  • GARZÓN M., LEYTON M., LLEDÍN J. y UMAÑA L. Esperanzarnos desde lo común. Una apuesta ecofeminista para la transición. En: Energías para la transición. Reflexiones y relatos. Compiladora: Tatiana Roa Avendaño. Censat Agua Viva y Fundación Heinrich Böll. Ediciones Ántropos. Bogotá. 2021
  • RÁTIVA-GAONA, SANDRA. La interdependencia como una clave analítica para pensar la transición energética. En: Energías para la transición. Reflexiones y relatos. Compiladora: Tatiana Roa Avendaño. Censat Agua Viva y Fundación Heinrich Böll. Ediciones Ántropos. Bogotá. 2021
  • ROA AVENDAÑO, TATIANA. (coordinación), SOLER, J Y ARISTIZÁBAL, J. Transición energética en Colombia: aproximaciones, debates y propuestas. En: Ideas Verdes. Número 7. Fundación Heinrich Böll. Bogotá. Febrero 2018
  • MOVIMIENTO MUNDIAL POR LOS BOSQUES TROPICALES. Represas. La lucha contra los modernos dinosaurios. Abril de 2003

Recursos

  • Energía y Equidad es un grupo de estudio y discusión que cree “necesario que existan espacios de reflexión que visibilicen las transiciones energéticas como dinámicas complejas” http://energiayequidad.com/

[i] Matriz energética “es una representación cuantitativa de la totalidad de energía que utiliza un país, e indica la incidencia relativa de las fuentes de las que procede cada tipo de energía: nuclear, hidráulica, solar, eólica, biomasa, geotérmica o combustibles fósiles como el petróleo, el gas y el carbón” (Roa, 2018)

[ii] En 1997, la red internacional de resistencia a las actividades petroleras Oilwatch propuso en Kyoto, simultáneamente con la Convención de Cambio Climático de ese año hacer una moratoria a las actividades petroleras. (Roa, 2018)

[iii] No todas las sociedades y grupos humanos han contribuido en igual forma a este problema. Basta comparar el consumo energético per cápita, el cual para un país del norte global es entre cinco y veinticinco veces el de un país del sur global.

[iv] Lo cual ha sido más que comprobado con los agrocombustibles alcohol, “biodiesel” y otros (desde 1ª hasta 3ª generación), los cuales no pueden reemplazar al petróleo sino hasta un porcentaje no mayor al 20%.

[v] En tal sentido, “La construcción de alternativas energéticas exige pensar en la descentralización de la generación de energía, buscar el control de la energía por parte de las propias comunidades o mediante empresas sociales sin ánimo de lucro.” (Roa, 2018)

[vi] La autora citada aclara que entiende por campo popular, “el entramado de organizaciones, procesos, colectivos y múltiples expresiones que se dan forma política a sí mismas y se reconocen como sectores en disputa con diferentes

formas de dominación: el campesinado, los pueblos indígenas, las comunidades negras, los sindicatos, los partidos de izquierdas, intelectuales críticxs, las organizaciones feministas y/o de mujeres, el estudiantado, las organizaciones cívicas y urbano-populares, el movimiento ambientalista y los movimientos por la diversidad sexual, entre otras muchas expresiones”. (Rátiva-Gaona, 2021).

[vii] El físico Antonio Turiel, experto en asuntos energéticos, dijo que “Los factores coyunturales que han impulsado una nueva subida del petróleo en las últimas semanas tienen como telón de fondo un declive y un proceso de desinversión en la industria petrolera sostenido desde 2014” y agrega: “el problema de fondo es estructural y se resume en una cada vez menor disponibilidad de petróleo. El hecho de que el petróleo que queda sea cada vez de peor calidad, más caro de extraer y de menor rentabilidad energética ha hecho que las propias petroleras hayan ido abandonando la búsqueda de nuevos yacimientos” (citado en artículo publicado el 13/01/22: https://rebelion.org/las-tensiones-en-kazajistan-y-libia-aumentan-los-temores-a-una-nueva-crisis-del-petroleo/)

[viii]Las presas hidroeléctricas generan impactos negativos en el territorio donde son construidas, como es el empobrecimiento y sufrimiento de miles de personas, pues destruyen las vidas, medios de subsistencia, culturas y existencia espiritual de las comunidades que habitan el territorio. Los impactos negativos son directamente proporcionales al tamaño de la presa. La justificación como panacea en la lucha contra el cambio climático, es falsa, puesto que la vegetación sumergida en la zona de inundación se descompone, generando enormes cantidades de metano, un gas de efecto invernadero más peligroso que el CO2. Para disimular el asunto, la Asociación Internacional de la Hidroelectricidad, entidad industrial privada, en asociación con el Fondo Mundial para la Naturaleza -WWF, y The Nature Conservancy, ha establecido un “Protocolo de Evaluación de la Sostenibilidad de la Hidroelectricidad”, el cual no establece ningún estándar mínimo para la construcción de presas. Los embalses son un perfecto campo de cultivo de transmisores de enfermedades, como los mosquitos de la malaria o los caracoles portadores de esquistosomiasis. Los embalses alteran profundamente el entorno del río, disminuyéndose dramáticamente los bancos de peces con lo que se termina la pesca. Y finalmente, la sedimentación lleva a la presa a elevados niveles de ineficiencia energética. Ver: Presos del desarrollo. Pueblos indígenas y presas hidroeléctricas. Informe de SURVIVAL INTERNATIONAL. 2010

[ix] “El capitalismo patriarcal colonialista ha producido un modelo energético biocida, concentrado, centralizado, privatizado y, fundamentalmente, fósil.” (Rátiva-Gaona, 2021). 

Algunos comentarios sobre el debate de la Universidad Externado

0

Comparto algunos comentarios sobre las intervenciones de la y los candidatos presidenciales.

El debate estuvo compuesto por tres tipos de preguntas: la primera abierta con la posibilidad de explicar la propuesta; la segunda de sí o no; y la tercera que buscaba que entre candidatos y candidata se reconocieran algo bueno. Ingrid propuso que les dieran un tiempito para exponer sus propuestas.

Celebro que el equipo encargado de silenciar los aplausos y los gritos del público se cansara y dejara de hacerlo.

1. Ingrid Betancourt

Primero, quiero decir que no me sé maquillar, que así trate de arreglarme, me veo desguarambilada, y con todo eso, no se me ocurriría, nunca en la vida, asistir a un debate con un caimán, y menos si está mal puesto. No es ser superficial, es un poquito de organización. Esta crítica sobre la pinta se la hice a Gustavo Francisco y a Germán Vargas en las elecciones pasadas, recuerdo todavía esa camisa desabotonada casi hasta el ombligo y el collar de oro de Germán.

Segundo, Ingrid no se preparó para el debate, se notó en todas las intervenciones. No me atrevo a decir que sus propuestas sean malas, porque en realidad no tiene propuestas, como tal, lo más adecuado sería decir que sus afirmaciones se basan en la desinformación y el continuismo.

Sistema de salud, atención y prevención de enfermedades mentales: su propuesta es «capacitar a las EPS para que presten esos servicios y a la gente agobiada por el estrés, la tragedia, las adicciones, para que puedan acceder a esos servicios sin que sean estigmatizados». Claramente, este no es un tema importante para ella y no sabe ni qué decir.

Icetex: el papá de ella fue quien fundó el ICETEX, obvio, lo va a defender para devolverlo a lo que su papito se soñó.

Cannabis medicinal para enfermedades que no son crónicas, ni terminales: sí, habla de despenalizar el consumo de drogas desde Canadá a la Patagonia. Según Ingrid, el cannabis es parte de la cosmogonía ancestral y de muchas de «nuestras tribus indígenas». Eso sería cierto si estuviera haciendo campaña en algún país de Asia central, porque, hasta donde tengo entendido, la marihuana llegó a América como en el siglo XVI, y no eran los pueblos indígenas quienes lo pegaban, sino los sectores populares de la costa.

Asegura que en Colombia estamos rezagados porque en EE.UU ya hay boutiques que venden productos derivados de la marihuana. Si Ingrid viviera aquí, sabría que desde el 2017 hay tiendas que venden productos derivados de la marihuana como aceites, yogures y hasta condones, claro, no son negocios elegantes como una boutique, pero esa no es la discusión.

Garantía de género y cuotas de participación igualitaria de género y de todas las identidades sexuales: propone que las listas que se presenten al Congreso sean únicamente de mujeres, habla con solemnidad y dice que somos más mujeres en Colombia que hombres, pero se le olvida que eso no lo tuvo en cuenta en su lista al Congreso. Para el Senado, Verde Oxígeno avaló a 9 hombres y una mujer, por ejemplo.

Barreras y desafíos para hacer efectivas las actuales estrategias que buscan garantizar el acceso a la tenencia y formalización de la tierra para las mujeres: las mujeres son las más afectadas en la titulación de tierras, “en el pacto de paz hablan de eso”. Esa es su propuesta.

Reconoce la caballerosidad de todos y a Gustavo Francisco, aunque no está de acuerdo en nada con él. Reconoce a Enrique Gómez porque no lo dejaron entrar en un debate.

La propuesta de la que quiere hablar: identifica la desigualdad salarial para las mujeres como un problema. Propone una «proclamación» de no discriminación para la igualdad de salarios dentro de los contratos, no solo para las mujeres, sino también a nivel religioso y a nivel racial.. Va a incluir un seguro para acabar con las brechas entre las mesadas pensionales entre hombres y mujeres. Aunque empieza hablando de un tema de género, termina haciendo un sancocho sin una propuesta viable.

¿Modificará el sistema de crédito para el Icetex?: salvar el Icetex y dejarlo como un servicio, no como un negocio.

¿Apoyaría acuerdo de paz con el ELN?: sí, con fecha de vencimiento y sin que sea una piñata.

¿Regulará las plataformas móviles de transporte?: sí.

Reforma al Esmad: sí.

Regulación de la prostitución: sí.

Eliminación del servicio militar obligatorio: lo transforma con nuevas posibilidades de servicio ambiental y servicio social.

Paridad e igualdad de género en la designación de altos cargos: tendrá mayoría de mujeres en su gobierno.

Eliminará la figura especial del porte de armas: sí.

Reestablecer relaciones con Venezuela: si

Eliminación del 4 por mil: no, porque no piensa hacer reforma tributaria (léase: dejar intactas a las maquinarias de las que tanto habla).

Apoyar el ejercicio del derecho a la interrupción voluntaria del embarazo: si, con opciones, como la píldora del día después gratis y anónima, también con garantías para dar en adopción o quedarse con los niños con apoyo del Estado (o sea, sí pero no, aunque más no que sí).

De acuerdo con la ley de Escazú: sí.

¿Participaría en una minga indígena?: sí. “Colombia puede ser una minga de reconciliación nacional”. Me pregunto si Ingrid sabe lo que es una minga.

2. Enrique Gómez

Ese señor da miedo, como gobernante, como jefe y como hombre. Es un candidato que se quedó estancado en la primera mitad del siglo XX.

Icetex: le dicen que los alumnos del Externado creen que es necesaria una reforma, pero él dice que el problema no es la deuda, sino la “calidad del producto”, porque las competencias educativas no se adecúan a la realidad económica y digital. Habla de la educación como si fuera un electrodoméstico que salió con fallas. Dice que la deserción en la educación pública es tan alta porque hay poca satisfacción sobre el producto. Dice: “los problemas no se solucionan regalándole plata a la gente”, seguro que es de los que piensa que la gente está jodida porque quiere, y es que qué más se puede esperar de este hijo de papi, pues es nieto del expresidente Conservador Laureano Gómez.

¿Modificará el sistema de crédito para el Icetex?: “no, las universidades que no se dejan reformar, son el problema”, en otras palabras, adiós autonomía universitaria, libertad de cátedra, humanidades. Mejor dicho, es el fin de la educación pública.

Hoja de coca para usos diferentes a la cocaína y orientada hacia la transición verde: se puso a hablar de la guerra contra las drogas, no entendió la pregunta y se fue por las ramas para terminar hablando de marihuana.

Barreras y desafíos para hacer efectivas las actuales estrategias que buscan garantizar el acceso a la tenencia y formalización de la tierra para las mujeres: dice que el problema afecta a hombres y mujeres y luego nombra al IGAC y los linderos, para decir básicamente que no le importa nada el enfoque de género.

Denuncias de hombres víctimas de violencia de género: el problema es la Fiscalía que debe condenar a la persona violentadora.

¿Apoyaría acuerdo de paz con el ELN?: no más negociación con criminales.

¿Regulará las plataformas móviles de transporte?: sí.

Reforma al Esmad: sí, pero para ampliar sus capacidades.

Regulación de la prostitución: ya existe la reglamentación.

Eliminación del servicio militar obligatorio: no, debe mantenerse.

Paridad e igualdad de género en la designación de altos cargos: cumplirá los parámetros legales.

Eliminará la figura especial del porte de armas: no.

Reestablecer relaciones con Venezuela:

Eliminación del 4 por mil: sí.

Apoya el ejercicio del derecho a la interrupción voluntaria del embarazo: no (el público le grita “¡Facho!”).

De acuerdo con la ley de Escazú: no

¿Participaría en una minga indígena?: no

No respalda a nadie y aprovecha para ampliar su respuesta sobre el restablecimiento de relaciones con Venezuela.

La propuesta de la que quiere hablar: sistema judicial. No hay justicia, por eso propone reforma a la justicia.

3. Luis Pérez

El peor vestido de todos. Esa camisa leñadora o de mantel de picnic, con traje azul cielo brillante no combina.

No tiene propuestas claras, no se le nota que fue alcalde, no se preparó para el debate.

Emprendimiento: propone la creación del Neobanco, debe ser por lo de neoliberal. Según él, va a prestar en ideas y la idea es la fiadora. Habla de los pobres como si se tratará de una cosa por allá, lejana y hasta exótica. Su propuesta es que la gente joven trabaje en Bitcoin y otros nuevos oficios.

¿Opciones adicionales a la erradicación y sustitución de cultivos ilícitos?: va a cambiar los cultivos de coca por cultivos de marihuana, lo dice convencido y lo más impresionante es que esta sobrio en un debate, no borracho en una cantina. Llevó una bandera de Colombia con una hoja de marihuana, supongo que se inspiró en la de Canadá.

Servicio militar obligatorio para las mujeres: cambiaría el servicio militar obligatorio por uno social y ambiental, incluyendo a las mujeres, porque tenemos una sensibilidad con lo ambiental y social, aportaríamos a las regiones. Luego, de la nada salió con la necesidad de ‘desbogotanizar’ a Colombia prestando servicio en los municipios.

Icetex: propone reformarlo para que no pidan fiador a los estudiantes.

¿Modificará el sistema de crédito para el Icetex?: si lo hará y” grandemente”.

¿Apoyaría acuerdo de paz con el ELN?: reconciliación nacional con el ELN.

¿Regulará las plataformas móviles de transporte?: sí.

Reforma al Esmad: sí y la policía.

Regulación de la prostitución: sí.

Eliminación del servicio militar obligatorio: servicio social obligatorio y el servicio ambiental obligatorio.

Paridad e igualdad de género en la designación de altos cargos: sí.

Eliminará la figura especial del porte de armas: sí.

Reestablecer relaciones con Venezuela: sí.

Eliminación del 4 por mil: sí.

Apoyar el ejercicio del derecho a la interrupción voluntaria del embarazo: consulta popular entre las mujeres para que se defina el tema.

De acuerdo con la Ley de Escazú: analizar más ese acuerdo antes de aprobarlo.

¿Participaría en una minga indígena?: “yo soy muy amigo de los indígenas, los quiero mucho”.

Reconoce a Ingrid porque la salud de las mujeres es importante.

La propuesta de la que quiere hablar: reformas tributarias. Bajar el IVA al 6% y eliminar todas las exenciones para recoger más plata.

4. Gustavo Francisco

¿Cierto que, sin corbata, con la camisa abierta y despeinado se ve más interesante?

Es el único que tiene propuestas realizables y entiende el problema para plantear soluciones, se preparó para el debate y es el único que habla con enfoque de género, parece que está aprendiendo y eso lo hace todavía más encantador.

Protección de lideres ambientales: primero, aprobar e implementar el Acuerdo de Escazú y luego avanzar en la recuperación del equilibrio entre la naturaleza y la economía, por ejemplo, con la revitalización de la selva amazónica a partir de un fondo internacional de tasa-carbón, con concesiones familiares y hereditarias; salir de la economía petrolera, privilegiar la protección del agua y buscar el fortalecimiento del agro.

Icetex: dice que es necesario condonar la deuda, y no se queda en eso, explica todo lo que implica en términos de salud mental y económicos lo que es sufrir por esa deuda que muchas veces se vuelve impagable. Propone que el Icetex sea llevado como crédito de estudios en el exterior.

Hoja de coca como producto farmacéutico y derivados lícitos: si, pero arranca con el cannabis (a Ska-P le gusta esto) con exportación industrializada, sustitución de la economía de la hoja de coca, reforma agraria para que el campesinado sea propietario de tierras y con ello impulsar procesos agroindustriales que le permitan competir con la economía de la cocaína.

Sobre la propuesta de Luis Pérez de sustituir coca con marihuana: el problema de esa propuesta, le responde a Pérez, son los pisos térmicos (bioclimáticos), explica cómo sería la vuelta y todo desde el Acuerdo de Paz. Es que Gustavo Francisco no se inventa cosas absurdas.

Identificación de genero no binario en registros públicos y/o matrimonio de familias poliamorosas: sí, fortalecer la familia colombiana que tiene diferentes formas, porque se trata de proteger el derecho a ser lo que se quiera ser: de proteger la libertad.

Barreras y desafíos para hacer efectivas las actuales estrategias que buscan garantizar el acceso a la tenencia y formalización de la tierra para las mujeres: hay que cambiar la tenencia de la tierra. Se necesita una reforma agraria, en la que la titulación debe quedar en manos de la mujer campesina.

¿Modificará el sistema de crédito para el Icetex?: “indudablemente, porque la educación es un derecho, no se cobra”

¿Apoyaría acuerdo de paz con el ELN?: sí, continúa.

¿Regulará las plataformas móviles de transporte?: sí.

Reforma al Esmad: se reforma la policía y se acaba el ESMAD.

Regulación de la prostitución: primero la dignificación de la trabajadora sexual.

Eliminación del servicio militar obligatorio: se acaba el servicio militar obligatorio (el público enloquece) y se reemplaza (sigue aplaudiendo) por un servicio social de alfabetización digital para toda la sociedad colombiana.

Paridad e igualdad de género en la designación de altos cargos: “ya comenzamos, la mitad de la bancada elegida son mujeres” (el público se alborota).

Eliminará la figura especial del porte de armas: “ya lo hice como alcalde, todo el porte de armas en manos de civiles se elimina”.

Reestablecer relaciones con Venezuela: sí. Es necesario recuperar la frontera de las mafias.

Eliminación del 4 por mil: se mantiene para grandes transacciones financieras.

Apoyar el ejercicio del derecho a la interrupción voluntaria del embarazo: “yo no veo por qué quieren tener a las mujeres presas, cuando deben ser libres con su cuerpo” (el público grita de alegría mientras aplaude y yo me emocioné porque está entendiendo).

¿Sigue con la Ley de Escazú?: es el primer proyecto que se presenta en el Congreso y pedirá urgencia para que voten por el sí.

¿Participaría en una minga indígena?: “yo ya lo hice. Minga es trabajo colectivo y solidaridad. Colombia necesita una gran minga nacional”. Petro, minga le digo.

Reconoce a Ingrid porque la conoce hace tiempo y le pareció muy triste ver que estaba encadenada y desde su visión como revolucionario, las cadenas no tienen sentido.

La propuesta de la que quiere hablar: la educación superior es un derecho, debe ser gratuita si la suministra el Estado. Propone un sistema de educación superior pública, gratuita y presencial. Además, se nota la influencia de Francia Márquez, pues propone la universidad pública con bienestar social, es decir, con comida, guardería, con garantías.

5. John Milton Rodríguez

La verdad esperaba más de él en el debate por ser predicador evangélico, me imaginaba que iba a cambiar el tono de voz, que le metería perrenque y emoción, pero no. Claramente no tiene propuestas, pues lo que propone ya existe o es absurdo.

Trabajo juvenil: habla de la importancia de la economía virtual, de entrada, suena bien, pero no desarrolla de qué se trata. Luego dice que es importante que le enseñen a una desde el colegio inglés, tecnología y emprendimiento. Con esa propuesta me acordé de mis años de colegio hace mucho, mucho tiempo, y de la profesora Yaneth de inglés, la profesora Diana de tecnología y el profesor Segundo, de administración de empresas. Chévere que John Milton revise qué se ha enseñado en el país antes de decir cualquier cosa.

Empleo juvenil en el campo: va a privilegiar la educación rural con el SENA y parece que en el debate se inventó los TLC.

Sistema de salud, atención y prevención de enfermedades mentales: plantea una red de salud mental para las familias, que sea gratuita y oportuna, otra vez, suena bien, pero no dice cómo sería eso.

Creación de PYMES orientadas al mercado de la marihuana: dice que sí. Propone ampliar la erradicación mecanizada, luego se echó un discurso que dice que los campesinos son héroes y que las vías terciarias y los puertos. Digamos que usó una nube de palabras populares y se fristaleó una propuesta.

Incentivar la denuncia de hombres víctimas de violencia de género que hoy son estigmatizados por no responder a los roles asociados a la masculinidad: propone romper con el odio entre los diferentes sexos. A él le toca hacer oficio en la casa “porque si no pregunto me mandan a hacerlo”. Habla de oficio de hombres y mujeres. Ser solidarios entre todos. Habla de Bienestar Familiar para que la familia esté más integrada.

Barreras y desafíos para hacer efectivas las actuales estrategias que buscan garantizar el acceso a la tenencia y formalización de la tierra para las mujeres: dice que la asesoría jurídica que se le da a los campesinos es deficiente. Eso va a cambiar.

¿Modificará el sistema de crédito para el Icetex?: completamente.

¿Apoyaría acuerdo de paz con el ELN?: sí, con muestras de paz.

¿Regulará las plataformas móviles de transporte?: sí.

Reforma al Esmad: sí.

Regulación de la prostitución: no.

Eliminación del servicio militar obligatorio: no.

Paridad e igualdad de género en la designación de altos cargos: oportunidad para todos.

Eliminará la figura especial del porte de armas: no entiende la pregunta. No.

Reestablecer relaciones con Venezuela: sí.

Eliminación del 4 por mil: sí.

Apoyar el ejercicio del derecho a la interrupción voluntaria del embarazo: defendemos las dos vidas.

De acuerdo con la Ley de Escazú: no al globalismo.

¿Participaría en una minga indígena?: en una minga de reconciliación, participo.

Reconoce a Luis Pérez porque quiere lanzar un satélite colombiano.

La propuesta de la que quiere hablar: emprendimiento. Reducción de impuesto para nuevas generaciones. Apoyará el talento y la virtud. Cambio canalizado al emprendimiento en el campo y la ciudad.

Para ser sincera, la dinámica del debate estuvo chévere, pero los participantes paila, el único que se nota que se preparó fue Gustavo Francisco. No hay mucha diferencia entre Ingrid, Luis, John y Enrique, no hay propuestas de verdad, son mediocres. Extraño a Germán Vargas Lleras, porque de derecha y todo, pero en los debates se notaba que tenía el país en la cabeza, que estudia, es un estadista, tenía propuestas, horribles, pero viables.

Me dicen La Terrible y ya saben quiénes quiero que sean mi presi y mi vice.

Los altavoces del poder: monopolio mediático y libertad de prensa en Colombia

1

El trino en el que el candidato del Pacto Histórico, Gustavo Petro, llamó neonazi al tuitero sionista de extrema derecha, David Ghitis, desató una verdadera tormenta de reacciones y debates, en la que, entre otros actores, intervino la Fundación para la Libertad de Prensa FLIP defendiendo a Ghitis, la cuestión ha ido escalando en redes y medios en las últimas horas. La polémica ha servido para que los adversarios políticos de Petro pongan en entredicho la calidad democrática de su propuesta política, para acusarle de no respetar la libertad de prensa, para pintar futuros escenarios apocalípticos y lanzar desesperadas advertencias sobre lo que podría pasar con el derecho a la información en el país si Petro es elegido presidente. Es decir, se le ha dado a esta cuestión un uso abiertamente político-electoral para desprestigiar a Petro gratuitamente, rehuyendo eso, sin ir al fondo de la cuestión: la libertad de prensa en Colombia.

se le ha dado a esta cuestión un uso abiertamente político-electoral para desprestigiar a Petro gratuitamente, rehuyendo eso, sin ir al fondo de la cuestión: la libertad de prensa en Colombia.

Como dijimos en una columna anterior hay que prepararse para que arrecie el fuego enemigo en vísperas de las elecciones, la derecha no solo política, sino también el ecosistema mediático y cultural que la circunda y sostiene, está enteramente movilizado para atacar con cualquier pretexto la única candidatura auténticamente alternativa en el tarjetón de la primera vuelta, y ante esto no vale decir “que no hay que dar papaya” para no despertar la ira mediática, o que es mejor callar ante la infamia y el engaño para no recibir críticas, sencillamente porque todo terreno que se abandona en la lucha política se lo queda la contraparte.

todo terreno que se abandona en la lucha política se lo queda la contraparte.

Petro ha sido víctima de todo tipo de calumnias e injurias que han permanecido impunes hasta ahora, por parte de opinadores de extrema derecha como Ghitis, quien en días pasados aseguró, por ejemplo, que el M-19 (grupo del que Petro hizo parte antes de la constituyente de 1991) había sido el responsable del secuestro y posterior asesinato de los niños Álvarez en Bogotá en 1981, la justicia que juzgó y condenó por el terrible crimen a tres ex estudiantes universitarios vinculados a una organización diferente al M-19 y el libro del investigador David McClintick llamado “operación pez espada” sostienen una cosa completamente diferente sobre la autoría y las motivaciones de ese infanticidio,  pero a Ghitis le tiene sin cuidado la verdad, lo que le interesa a él y a quienes le secundan y defienden es crear un marco mediático y discursivo en el que el candidato más opcionado para ganar las presidenciales pueda ser relacionado con el secuestro y asesinato de niños.

Así funciona el arte de las noticias falsas que con tanta destreza maneja la extrema derecha colombiana, demarcando el terreno de actuación del contradictor a fuerza de engaños

Así funciona el arte de las noticias falsas que con tanta destreza maneja la extrema derecha colombiana, demarcando el terreno de actuación del contradictor a fuerza de engaños, obligándolo a defenderse sin parar de infundios y ataques absurdos que, aunque nunca cuentan con ningún sustento concreto, cumplen a la perfección el cometido de enlodar y sembrar dudas que caen en la tierra fértil de los valores conservadores predominantes en la mayoría de la ciudadanía y se convierten en verdades.

cree que cuenta con licencia para mentir y difamar.

Muy poco o nada dijeron los grandes medios que hoy reprenden a Petro y victimizan a Githis, cuando la cantante Marbelle llamó “King-Kong” a Francia Márquez en un trino, en un acto puro y duro de racismo frente al cual el canal RCN, para el que trabaja Marbelle, no dijo absolutamente nada. Tampoco hubo voces de alarma en días anteriores cuando la periodista de Blu Radio, Paola Ochoa, con la aprobación implícita de las burlonas risas del periodista y cuñado de Iván Duque, Néstor Morales, dijo: que “cualquier candidata vicepresidencial al lado de Francia Márquez se vería muy mona, muy maja y muy estrato seis”, ni cuando el opinador de extrema derecha al que se refirió Petro en su trino se ufanó del asesinato de Dilan Cruz a manos de la policía nacional en 2021, o cuando utilizó un montaje fotográfico para decir que la minga estaba infiltrada por la guerrilla. El problema no es que Ghitis sea de extrema derecha y uribista, la cuestión es que es un mentiroso que, arropado en el periodismo con la complicidad de RCN, cree que cuenta con licencia para mentir y difamar.

Los medios de comunicación hegemónicos en Colombia que hoy fungen como víctimas asustadas, han sido son y lo más probable es que sigan siendo simple y llanamente altavoces del poder

Un debate sobre la libertad de prensa en Colombia es absolutamente necesario, no solo para defender a los periodistas de derecha de las críticas que puedan hacerles, sino para abordar otros temas relacionados e importantes, pero de los que poco se habla, como el monopolio mediático que en este país es obsceno y obstruye el principio democrático elemental de la pluralidad informativa.

Según el índice MOM (Monitoreo de la propiedad de los Medios) en Colombia hay 3 grupos oligárquicos: el del banquero Luis Carlos Sarmiento Angulo, el del empresario Ardila Lulle y el grupo Santo Domingo, que controlan el 57% de lo que vemos, escuchamos y leemos. De hecho, sumadas estas tres corporaciones mediáticas controlan el 90% aproximadamente de las audiencias televisivas, los canales públicos y regionales se disputan el exiguo 10% restante. Esto sin hablar de la presencia creciente de grandes monopolios trasnacionales en el tejido mediático colombiano, como el español Prisa propietario de Caracol y la W radio, o la emergencia de proyectos informativos explícitamente al servicio de la extrema derecha como el agenciado por el grupo Gillinski bajo la consigna de hacer de la revista Semana el “Fox News colombiano”.

el inmenso poder que de facto detentan los medios no cuenta con ningún contrapoder ni control social efectivo.

Si algo nos enseña la serie Succession, es que la visión romantizada que se ha querido posicionar sobre los medios hegemónicos como árbitros neutrales, que están por encima de toda pasión política, garantes de un rigor y neutralidad a toda prueba, es fundamentalmente falsa y peor aún, que esta premisa integrada al sentido común dominante actúa como un peligroso blindaje simbólico de los grandes medios para repeler cualquier crítica u observación que pretenda cuestionar los encuadres, enfoques y marcos que han fabricado los monopolios mediáticos para favorecer determinados intereses y agendas. Para decirlo de otra manera, el inmenso poder que de facto detentan los medios no cuenta con ningún contrapoder ni control social efectivo.

Porque a la derecha no es que le guste la libertad de prensa, es que defiende la libertad de prensa cuando puede hallar en ella un paraguas para denostar y aniquilar moralmente al adversario con total impunidad.

Los medios de comunicación hegemónicos en Colombia que hoy fungen como víctimas asustadas, han sido son y lo más probable es que sigan siendo simple y llanamente altavoces del poder, es cierto que muchos periodistas que trabajan en esos y otros medios, incluidos críticos de Petro, la izquierda y el Pacto Histórico, desempeñan una labor seria, rigurosa y sustentada que resulta fundamental para la democracia, paradójicamente muchos de ellos y ellas, de diferentes posiciones políticas, han sido chuzados, intimidados y perseguidos por el uribismo en el pasado sin mayores consecuencias ni escándalos. Porque a la derecha no es que le guste la libertad de prensa, es que defiende la libertad de prensa cuando puede hallar en ella un paraguas para denostar y aniquilar moralmente al adversario con total impunidad.

En la actual condición de quiebre histórico necesitamos ser cada vez más conscientes de las poderosas palancas que están en manos de los medios de comunicación, así como de sus intereses corporativos y políticos. Resulta imperioso no abandonar el terreno de la lucha cultural y mediática a la derecha y sus engaños, porque el cambió político que soñamos no solamente necesita  que Gustavo Petro y Francia Márquez sean elegidos como presidente y vicepresidenta el próximo 29 de mayo de manera contundente, va a requerir tener activos a los movimientos sociales para enfrentar la mentira y plantar cara a las élites , así como un batallón de la pluma, la cultura y los medios alternativos, que se encarguen de desplegar una estrategia contrahegemónica diversa pero articulada, para que el terreno avanzado con años de acumulación paciente no se disuelva en un tsunami de noticias falsas y sesgadas. 

Tres claves para entender la propuesta de transición energética

4

El debate público de cara a las elecciones presidenciales de 2022 ha estado marcado por la ausencia de propuestas, y las que han surgido han suscitado un enconado debate en cuya argumentación se raya con la tergiversación y la mentira, así ha ocurrido en temas como pensiones, salud, educación y transición energética.

Así que es importante revisar los aspectos claves de cada una de estas propuestas, en este caso, pretendo analizar los aspectos más importantes para entender la propuesta de transición energética de Gustavo Petro.

Pretendo analizar los aspectos más importantes para entender la propuesta de transición energética de Gustavo Petro.

La controversia fundamental frente a esta propuesta surge de las declaraciones del candidato cuando en varias entrevistas ha asegurado que:

“La primera decisión que voy a tomar es el cese de la contratación de exploración de petróleo en Colombia. Es un mensaje claro: vamos hacia una economía productiva, no extractivista”. 

Las criticas no se han hecho esperar y apuntan a que la propuesta pone en riesgo la economía colombiana y la seguridad energética del país. A pesar de ello todos los contradictores han manifestado estar de acuerdo con la transición, pero “responsable”. A continuación, presento tres claves para explicar porque no se pone en riesgo la economía ni la seguridad energética del país:

1. La economía basada en combustibles fósiles se va a terminar

Aunque parece una verdad de perogrullo, el petróleo y el gas son recursos NO RENOVABLES, es decir, son recursos naturales que no pueden ser producidos, regenerados o reutilizados

Aunque parece una verdad de perogrullo, el petróleo y el gas son recursos NO RENOVABLES, es decir, son recursos naturales que no pueden ser producidos, regenerados o reutilizados a una escala tal que pueda sostener su tasa de consumo, en otras palabras, son recursos que existen en cantidades limitadas. Por ello, se debe medir la cantidad de petróleo y/o gas existente y aprovechable, medida que se conoce como RESERVAS.

Dichas reservas tarde o temprano se van a terminar y aunque aún existen suficientes para garantizar la demanda, enfrentan un problema adicional, el nivel de dependencia con dichos combustibles ha ocasionado el aumento desmesurado de las emisiones de gases de efecto invernadero, los cuales, a su vez, son responsables del aumento en la temperatura del planeta hasta niveles que ponen en riesgo la vida misma. Así que, mantener el aumento de la temperatura media mundial por debajo de 2 °C (límite de lo irreversible) es un imperativo de la humanidad; se estima que es necesario reducir las emisiones globales de CO2 en 45% para el año 2030.

En resumen, los hidrocarburos dejarán de ser el principal combustible en el mundo, es inevitable que ocurra una transición energética.

2. Transición energética es un proceso planeado y progresivo

La exploración es el proceso de búsqueda de petróleo o gas usando métodos variados, mientras la explotación es el proceso de extracción del combustible identificado.

Actualmente, Colombia tiene reservas de petróleo para 6,3 años y de gas para otros 7,7 años. Así que, la determinación de acabar con la exploración de hidrocarburos significa quedarnos con las reservas actuales, de tal manera que para asegurar el tiempo suficiente para un proceso de transición es necesario dejar de exportar crudo. Dicha medida extendería nuestras reservas a 12 o 15 años, es decir, hasta 2035. Este es un tiempo prudente para reemplazar los ingresos de las exportaciones y, por otra parte, reducir la dependencia del país con los combustibles fósiles.

Los plazos propuestos por Gustavo Petro para dicha transición han sido respaldados por un estudio publicado este 22 de marzo por el Centro Tyndall para la Investigación del Cambio Climático de la Universidad de Manchester

De hecho, los plazos propuestos por Gustavo Petro para dicha transición han sido respaldados por un estudio publicado este 22 de marzo por el Centro Tyndall para la Investigación del Cambio Climático de la Universidad de Manchester, esta investigación analiza la capacidad de las naciones desarrolladas y en vía de desarrollo de abandonar el petróleo, el carbón y el gas.

La investigación clasifica las naciones en grupos según indicadores económicos, para los países más ricos (Grupo 1) establece una reducción en la explotación de petróleo y gas en un 50 % en solo seis años y cesarla completamente en 2034, las naciones más pobres y dependientes de los ingresos del petróleo y el gas (Grupo 5), tendrían un plazo para la reducción de la explotación en un 50 % hasta 2037, con eliminación completa para 2050, mientras que Colombia y otros países latinoamericanos como Brasil o México, ubicados en el Grupo 3, deberán reducir la explotación de hidrocarburos en un 28 % hacia 2030 y en más del 90% hacia 2043.

Entonces la transición energética ocurrirá y puede ser un proceso progresivo y planeado o derivar en un proceso dramático.

3. Dinero si hay

Colombia tiene ingresos anuales por concepto de la exportación de petróleo que suman alrededor de 8 billones de pesos al año (dependiendo del mercado petrolero) que equivalente alrededor del 40% de las exportaciones totales del país y cerca del 3% del producto interno bruto (PIB), estas cifras evidencian el nivel de dependencia de Colombia con el petróleo, que justamente, se convierte en un riesgo inminente para la economía del país, así lo evidencia el estudio de Centro Tyndall de la Universidad de Manchester ya mencionado, en otras palabras, el mayor riesgo es no aplazar la urgente transición energética.

Estas cifras evidencian el nivel de dependencia de Colombia con el petróleo, que justamente, se convierte en un riesgo inminente para la economía del país

Ahora, si revisamos las posibles fuentes de financiación para el hueco fiscal encontramos oportunidades y retos. Al revisar las exportaciones del año inmediatamente anterior encontramos que las exportaciones de productos agropecuarios, alimentos y bebidas fueron US$9.440,3 millones de dólares lo cual equivale al 23% de las exportaciones totales mientras las de productos de manufactura llegaron a US$8.938,9 millones de dólares y representan 21,7% del total de exportaciones, así que, de avanzar en la recuperación productiva e industrial del país estos son dos segmentos económicos cruciales para sostener la transición energética. De otra parte, el turismo es otra oportunidad para el país, al año ingresan al país cerca de 4 millones de turistas y se estima que entran al país entre 950 y 1.200 millones dólares por concepto de viajes y transporte aéreo de pasajeros.

Dinero si hay, el asunto es que la transición energética debe estar acompañada de una transición productiva para asegurar los recursos que requiere el país.

Dinero si hay, el asunto es que la transición energética debe estar acompañada de una transición productiva para asegurar los recursos que requiere el país.

En conclusión, lo que realmente es irresponsable es aplazar la TRANSICIÓN Energética, lo que verdaderamente atenta contra la seguridad económica del país es mantener la dependencia con los hidrocarburos, necesitamos descarbonizar la economía para darle oportunidad a la vida digna en el planeta.

Francia Márquez y el «poder de los nadie»

0

El «poder de los nadie» es una de las frases fuertes de Francia Márquez. Usa otras como «vivir sabroso», expresión del Pacífico colombiano, o la consigna «hasta que la dignidad se haga costumbre» propia de las movilizaciones sociales. Habla también con tranquilidad sobre los mayores y las mayoras, para enunciar a las personas depositarias del saber en diversas comunidades étnicas, y cita con frecuencia el nombre de su movimiento, ya que encierra el corazón de la filosofía «Ubuntu», propio de las comunidades sudafricanas afro. 

y cita con frecuencia el nombre de su movimiento, ya que encierra el corazón de la filosofía «Ubuntu», propio de las comunidades sudafricanas afro. 

«Umuntu, ngumuntu, ngabantu», tres palabras que vienen del Zulú y significan «una persona es una persona a causa de los demás», o dicho de otra forma: Soy porque somos.

Francia dice «Soy porque somos» al finalizar muchos de sus discursos, pero cuando habla sobre el somos se refiere a los nadie. La filosofía «Ubuntu» da cuenta de un pensamiento en colectivo, de una forma de ver la vida en la que la solidaridad y la comunidad son el principio para enfrentar la adversidad. De una concepción en la que nunca se pierde de vista que las generaciones de hoy existen gracias a las generaciones de ayer, y que las luchas del pasado, son la base para las luchas y las victorias del presente.

¿Y a qué se refiere con los nadie? Acá viene otra tradición, la de las canciones, poemas y símbolos de las izquierdas del siglo XX. En especial uno, el poema escrito por una de las figuras más conocidas de la izquierda latinoamericana: el periodista uruguayo Eduardo Galeano. Dice un fragmento del poema:

Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la
Liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal,
sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.

El somos del soy porque somos adquiere sentido: Francia Márquez viene de los nadie y habla para los nadie. De los sectores sociales pisoteados por el Estado mestizo, elitista y centralista. Dejados de lado por la historia oficial contada desde arriba; de las mujeres trabajadoras que son explotadas en las casas de las «familias de bien». Viene a reivindicar a los sectores despreciados, llamados subalternos, pero también pobres, gamines, indios, negros, o llanamente pueblo, para ponerlos en el centro de la agenda política y del proyecto de nación. 

Francia Márquez viene de los nadie y habla para los nadie. De los sectores sociales pisoteados por el Estado mestizo, elitista y centralista

Por eso el discurso de Francia se vuelve noticia de polémica en la opinión pública, en la que tiene un peso enorme la prensa cercana a la élite; los segmentos intelectuales que vienen de las «familias de bien», y la clase política acostumbrada a entender el mundo sin sobrepasar los límites de la casa grande de hacienda, o los clubes de élite.

El «poder de los nadie» viene a ser otra forma de entender la historia, en la que quienes protagonizan no son próceres, presidentes o partidos tradicionales, sino los pueblos. Al respecto, decía Francia en días pasados: “La libertad la parieron los cimarrones y cimarronas de este país, fueron los negros, sí, fueron los negros, los indígenas, los campesinos empobrecidos que se pusieron en primera línea a parir la independencia”. 

“La libertad la parieron los cimarrones y cimarronas de este país, fueron los negros, sí, fueron los negros, los indígenas, los campesinos empobrecidos que se pusieron en primera línea a parir la independencia”. 

El «poder de los nadie» es el anuncio de un cambio en el que la nación no es ya un proyecto cerrado, sino un proyecto abierto, diverso y democrático, en el que la persona blanca-mestiza privilegiada y la persona empobrecida y racializada se miran de igual a igual. Eso es lo que incomoda a la Colombia racista y excluyente. 

Por eso, como dice la vicepresidenta: somos los nadie y estamos de pie.

También te puede interesar: Con Duque la economía va mal, pero no es sólo Duque: es el modelo

Francia Márquez: hasta que la dignidad se haga costumbre

5

Hace unos años conocí a las mujeres afro del Norte del Cauca, quienes durante las tres últimas décadas han luchado por la defensa del territorio y la vida. Han vivido, además del conflicto armado, la discriminación histórica y el despojo de sus territorios, la falta de garantías económicas y sociales, la persecución por sus justas luchas y toda clase de hechos que lejos de acallarlas las ha impulsado a mantener la resistencia desde las organizaciones sociales bajo las banderas de la dignidad.    

Junto a ella, cientos de mujeres afro del Norte del Cauca caminaron en el 2014 en lo que se denominó “la marcha de los turbantes” exigiendo el respeto de sus territorios ancestrales

En este escenario, conocí también a Francia Márquez, una lideresa social y defensora del territorio y la vida a quien persiguieron y amenazaron por su lucha en contra de la desviación del Río Ovejas para la represa La Salvajina, convirtiéndola en una víctima, o mejor, una sobreviviente del conflicto armado. Junto a ella, cientos de mujeres afro del Norte del Cauca caminaron en el 2014 en lo que se denominó “la marcha de los turbantes” exigiendo el respeto de sus territorios ancestrales. Luego, como delegada de las víctimas del conflicto llegó a la mesa de negociación de La Habana y junto a otras lideresas y líderes impulsaron el capítulo étnico dentro del Acuerdo firmado en el 2016. En el 2017 recibió el premio Goldman del Medio Ambiente en reconocimiento a su lucha.

Francia Márquez obtuvo 780.000 votos ganándole a los políticos tradicionales como Peñalosa, Char, Fajardo, Amaya, Robledo, quienes además cuentan con maquinarias y estructuras de campaña derivadas de su trayectoria en los cargos públicos.

Aunque su camino en la política electoral es muy corto, hace dos semanas obtuvo 780.000 votos ganándole a los políticos tradicionales como Peñalosa, Char, Fajardo, Amaya, Robledo, quienes además cuentan con maquinarias y estructuras de campaña derivadas de su trayectoria en los cargos públicos. Esta elección, que para muchos era innecesaria teniendo en cuenta quien era su contrincante directo, para otros fue la posibilidad de manifestar un voto por quien es la imagen de los líderes y lideresas asesinadas por su trabajo comunal, por rechazar la minería ilegal y el narcotráfico, y por luchar por la implementación de los Acuerdos de Paz. Por supuesto, también es la voz de las mujeres, muchas de nosotras feministas, quienes rodeamos la política de la vida digna y quienes desde todos los escenarios actuamos por la igualdad de derechos y la equidad de género. 

Gustavo Petro: Francia Márquez no es la segunda, ni hay un número uno y un número dos; hay uno y una, son un equipo llevando las banderas del Pacto Histórico para una Colombia Potencia Mundial de la Vida.  

La elección de Francia Márquez es el cumplimiento de un acuerdo al interior del Pacto Histórico; una forma de legitimar la democracia expresada en las votaciones con el respaldo y la confianza de más de 780.000 personas que desde un voto crítico comparten el propósito de vida de esta lideresa. Parafraseando a Gustavo Petro: Francia Márquez no es la segunda, ni hay un número uno y un número dos; hay uno y una, son un equipo llevando las banderas del Pacto Histórico para una Colombia Potencia Mundial de la Vida.  

Aunque durante su campaña tuvo como principales propuestas: reformar las fuerzas militares, la policía y el necesario desmonte del ESMAD, implementar los Acuerdos de Paz firmados en La Habana e iniciar el proceso de paz con el ELN, y realizar una estrategia clara frente al control de las BACRIM, las disidencias y los grupos paramilitares ligados al narcotráfico y a la minería ilegal, se anuncia también que liderará la creación del Ministerio de la Igualdad orientado a buscar la equidad de género, oportunidades para el territorio excluido y las acciones afirmativas para los pueblos étnicos que marcan nuestra riqueza cultural; llegando a la Colombia Profunda y llevando el Estado a donde nunca ha estado.

La creación del Ministerio de la Igualdad orientado a buscar la equidad de género, oportunidades para el territorio excluido y las acciones afirmativas para los pueblos étnicos que marcan nuestra riqueza cultural; llegando a la Colombia Profunda y llevando el Estado a donde nunca ha estado

En este sentido, ser candidata a la vicepresidencia no es un simple adorno a la campaña de Petro, es la muestra simbólica de la necesaria presencia de los territorios en la toma de decisiones políticas que ha estado centralizada históricamente y no solo a nivel geográfico sino desde el escenario simbólico bajo el gobierno de hombres mestizos con perspectivas bastante conservadoras que desconocen la multiplicidad de la expresión de la vida humana. De igual manera, responde a un momento histórico para América Latina en donde se abre una puerta a la participación política paritaria y pluriétnica, tomando como ejemplo la Constituyente chilena.

De igual manera, responde a un momento histórico para América Latina en donde se abre una puerta a la participación política paritaria y pluriétnica, tomando como ejemplo la Constituyente chilena.

“Queremos vivir sabroso” dice Francia Márquez y eso implica que podamos salir tranquilas a la calle, que no temamos de dar nuestra opinión en público, que podamos discutir y dialogar sobre nuestras posturas críticas en todos los escenarios: las universidades, las calles, las iglesias. Que podamos conservar los saberes ancestrales, ser custodias de semillas, velar por una economía solidaria con garantías para el emprendimiento. Participar democráticamente de los escenarios públicos sin distinto de género, etnia, edad, nivel de educación, ni estrato socio económico. Que podamos gozar de nuestros mares y ríos, caminar las montañas y los llanos, cultivar los campos y conservar los páramos como garantía de la soberanía alimentaria.

“No parimos hijos para que empuñen las armas y nuestro cuerpo no es botín de guerra”

Cierro estas palabras con la convicción que teniendo a Francia Márquez como candidata a la vicepresidencia por el Pacto Histórico tendremos la participación del campesinado, de las comunidades étnicas, de la juventud, de las madres cabeza de hogar, de Los Nadies… de todas esas mujeres que siguen resistiendo allí en el Norte del Cauca, las que rechazan la minería ilegal y el narcotráfico, esas que han enterrado a sus esposos y que hoy dicen: “No parimos hijos para que empuñen las armas y nuestro cuerpo no es botín de guerra”, esas mujeres defensoras del territorio y la vida, que siguen luchando hasta que la dignidad se haga costumbre.

No hay demócratas a la derecha

0

“Votemos y contemos hasta que el resultado me guste”, esta parece ser la fórmula que durante estos días la derecha uribista ha intentado posicionar con la anuencia de un sector no despreciable de los medios de comunicación dominantes. 

el reconteo en sí mismo es lo que menos les interesa a Uribe y su séquito de fascistas de traje y corbata

Pero como demuestra la retractación de último minuto del registrador de bolsillo del gobierno, el reconteo en sí mismo es lo que menos les interesa a Uribe y su séquito de fascistas de traje y corbata, lo que realmente pretende ese sector político es instalar una narrativa de fraude electoral por parte de la izquierda, que les permita apoyar o justificar en el futuro otras acciones más radicales, de mantenerse la tendencia ascendente de la candidatura presidencial del pacto histórico. La derecha colombiana lleva en sus genes una actitud opuesta a la democracia. Por definición: ni sabe, ni está dispuesta a perder. 

Desde los tiempos en que Laureano Gómez apelaba a la “acción intrépida” para apabullar a sus enemigos políticos y señalaba en sus furibundos discursos que mientras gobernaran los liberales había que “hacer invivible la República”, se ha configurado en Colombia una derecha que alaba las virtudes de la democracia liberal solo cuando estas no pueden hacerse efectivas. 

Desde los tiempos en que Laureano Gómez apelaba a la “acción intrépida” para apabullar a sus enemigos políticos y señalaba en sus furibundos discursos que mientras gobernaran los liberales había que “hacer invivible la República”

Es por este motivo que el pluralismo político, la existencia de candidaturas disidentes y las garantías a la oposición política, más que realidades, son piezas retóricas que solo salen a relucir cuando se trata de criticar a determinados gobiernos con los que reñimos más por geopolítica que por principios (si la preocupación por la democracia fuera en serio, el gobierno colombiano hubiese roto relaciones hace rato con la brutal dictadura Saudí, por ejemplo), o cuando en las elecciones y en la vida política nacional ninguna candidatura, liderazgo, partido o expresión de la movilización social tiene fuerza suficiente para poner en entredicho total o parcialmente la hegemonía del modelo económico, político y social en los que se sustentan los privilegios de las élites. 

lo de “la democracia mas antigua del continente” es un cuento que nos han echado para que ignoremos que el rey va desnudo y de paso reforzar la legitimidad de una democracia inconclusa

En contraste, cuando las fuerzas históricamente marginadas de la política nacional logran acumular una correlación de fuerzas favorables para enfrentar y ganar a quienes mandan, se activan de inmediato un conjunto de dispositivos mediáticos, institucionales y militares que defienden la posición de las derechas y que aplastan las posibilidades de cambio emergentes. 

Te puede interesar: Anatomía de un ocaso: el resquebrajamiento de la hegemonía uribista y los reacomodos en el bloque dominante

El asesinato de Gaitán en 1948, las dudosas elecciones del 19 de abril de 1970, los asesinatos masivos a los candidatos y militantes de izquierdas en la década de los 80, la política represiva y macartista de los 8 años del gobierno uribista, la sangría desatada por el gobierno de Duque contra lideres sociales y manifestantes,  son solo algunos ejemplos que permiten afirmar que lo de “la democracia mas antigua del continente” es un cuento que nos han echado para que ignoremos que el rey va desnudo y de paso reforzar la legitimidad de una democracia inconclusa, que necesita transformaciones profundas, pero que cuenta al lado derecho del espectro político con un dique de contención poderoso, conservador, reaccionario y violento que está dispuesto a todo para no dejar pasar a la centralidad de la vida nacional otras ideas, políticas, intereses y puntos de vista que no sean los suyos, pues tristemente a la derecha no hay demócratas. 

El doloroso resultado de ese comportamiento sistemático de las derechas ha sido la desinstitucionalización, los estados de sitio y la guerra

El doloroso resultado de ese comportamiento sistemático de las derechas ha sido la desinstitucionalización, los estados de sitio y la guerra, pero, aunque esta última ha sido una respuesta surgida del rechazo y la legítima desconfianza de un sector de la población, no es menos cierto que ha permitido a los sectores dominantes reforzar su posición y articular un discurso de miedo, anticomunista y de restricciones a las libertades democráticas más elementales. La guerra ha resultado para las élites un muy eficaz medio para derechizarlo todo.  

Vivimos en el umbral de un proceso histórico que está logrando hermanar la inconformidad, la resistencia callejera y las urnas, un asunto que, como muchas cosas que han pasado últimamente, resulta inédito en nuestro suelo. 

Es importante prepararse para una fase decisiva de este parto histórico de otra Colombia posible y necesaria

Pero no hay que ser ingenuos ni ingenuas, en los días por venir arreciarán los ataques por todos los flancos contra el proyecto de cambio que se abre paso en las calles y veredas de nuestro país, vestido de todos los colores y al ritmo de todas nuestras músicas. Es importante prepararse para una fase decisiva de este parto histórico de otra Colombia posible y necesaria, sin duda la movilización popular, la organización desde abajo y por supuesto la fuerza electoral son ingredientes fundamentales para cumplir escrupulosamente esta utopía común.  

Ayudemos a reencantar el mundo y estimulemos la capacidad colectiva de imaginar una democracia plebeya, que construya un país en el que como dijo Francia Márquez, simple y llanamente sea sabroso vivir.

Ante la desinformación que agencia el ecosistema mediático de la derecha, la explicación paciente y argumentada; ante las amenazas continuas de fraude opongamos la vigilancia popular; frente a los discursos del miedo demostremos nuestra capacidad para generar esperanza, ante el discurso fácil de: “todos los extremos son iguales”, ayudemos a reencantar el mundo y estimulemos la capacidad colectiva de imaginar una democracia plebeya, que construya un país en el que como dijo Francia Márquez, simple y llanamente sea sabroso vivir.

También puedes pillar: ¡Viva el centro! Sobre la política despolitizadora 

El mundillo del «centro» y sus opiniones

0

Ahora personajillos del inexistente centro en redes digitales se creen con derecho a intervenir en la decisión del Pacto Histórico sobre la fórmula vicepresidencial, escudándose en una supuesta defensa de Francia Márquez. Y yo me pregunto si acaso al menos votaron por Francia, o en la consulta del Pacto o por sus listas o sí, como buenos buitres, quieren caer y picotear sobre una discusión que no les compete en esta instancia, solamente pa’ joder a Petro.

quieren caer y picotear sobre una discusión que no les compete en esta instancia, solamente pa’ joder a Petro.

Que es verdad que hubo un compromiso público de Petro sobre la segunda vicepresidencia, sí. Que en las últimas semanas muy alegremente se ha bajado de ese compromiso relativizándolo, y en eso lo apoyan figurines con Roy Barreras que dice que “el compromiso era con él” y al bajarse de la consulta presidencial “liberó a Petro del mismo”, también.

Puedes pillar: Juanita Goebertus: expresión del oportunismo político y la tecnocracia

Pero yo me pregunto si esta gentecita del inexistente centro, que se cree el faro moral de toda esta ralea que somos quiénes estamos en el Pacto –según ellos–, y sobre todo que se creen el tribunal ético de toda actuación de Petro; me pregunto si esas gentes de veras están pensando en la capacidad ya probada de Francia o si, como mucha gente, lo que hacen es usar el debate de la segunda vicepresidencia para, una vez, más, perseguir y sentenciar a Petro.

Y lo dice sin titubear: no está en el Pacto por un puesto, sino por el cambio.

Mezquinos y metidos es que son. Y para frenar eso está la compañera Francia. Ella, gigante, sensata y serena –adjetivos que tanto le gustan al centro para describirse a sí mismes–, le da a toda esa gente que increpa sobre el asunto, una lección de estadista al decir que ella está pensando en cuál es el mejor camino para el país, para el cambio. Y lo dice sin titubear: no está en el Pacto por un puesto, sino por el cambio.

Entonces, metidas y metidos, dejen de usurpar la agencia de Francia Márquez en esta discusión.

Entonces, metidas y metidos, dejen de usurpar la agencia de Francia Márquez en esta discusión. Si se tomaran la molestia de escuchar sus apreciaciones sobre el tema desde que empezó el alboroto, notarían que lejos de dividir o sentirse subordinada a lo que Petro diga, siempre ha manifestado que la palabra de honra y que será ella la que tome las decisiones más pertinentes para Colombia, para el proceso político, para la transformación social. Ese es el talante de gobernadoras que necesitamos, no como esa gentecilla que ante cualquier oportunidad busca clavar el cuchillo solamente para generar mala opinión sobre Petro y sobre el Pacto.

Otro artículo de Andrea Lombana es: La estrategia común del centro y la derecha: cuando la historia se repite como farsa

Mini-historia de la Oficina de Envigado

0

Desde Pablo Escobar hasta la actualidad la Oficina de Envigado ha cumplido con su propósito, la “pacificación” de Antioquia.

Reclutaban jóvenes para convertirlos en sicarios y se les pagaba por policía asesinado o enemigo ejecutado

Escobar creó la Oficina de Envigado en Medellín, como una oficina de pago y cobro, reclutaban jóvenes para convertirlos en sicarios y se les pagaba por policía asesinado o enemigo ejecutado, y si alguien no pagaba a los narcotraficantes los favores, la oficina también tramitaba el problema usando una de sus terroríficas estrategias de recaudación: amenaza, boleteo o asesinato. Con la muerte de Pablo Escobar y la llegada del paramilitarismo a todos los escenarios de poder, la Oficina de Envigado pasó a manos de Diego Murillo, alias “Don Berna” y comenzó a funcionar para ellos, controlando el crimen organizado de Antioquia y Urabá.

Tal vez te interese: ¿Salpicados del escándalo o envueltos en los hechos de paramilitarismo y corrupción?

“Don Berna” y el bloque Cacique Nutibara de las autodefensas iniciaron una nueva etapa de la oficina de Envigado estableciendo vínculos con las fuerzas de seguridad de Medellín, el sector judicial y las élites políticas, gamonales y empresariales (relaciones que en la actualidad aun existen), como una forma de combatir la insurgencia y apoyar la llamada lucha contrainsurgente del departamento, ya no era la oficina de los sicarios, ahora era la oficina de los que querían “salvar la patria” a sangre y fuego, pero “salvarla”.

“Don Berna” y el bloque Cacique Nutibara de las autodefensas iniciaron una nueva etapa de la oficina de Envigado estableciendo vínculos con las fuerzas de seguridad de Medellín, el sector judicial y las élites políticas, gamonales y empresariales

Con la oficina diversificada en todos los sectores del departamento y regionalizada, Don Berna inició la pacificación en Medellín, también el asesinato de miles de personas acusándolas de ser parte de las milicias de la guerrilla, una guerra de “combos” que terminó con la desaparición de – La Terraza- una de las redes más grandes de sicarios, microtraficantes y proxenetas de la ciudad y a su vez enfrentó al Bloque Metro de las autodefensas que amenazaban su poder, pues eran el principal socio y financiador de armas y drogas de La Terraza.

En Medellín “la donbernabilidad” dejó la clandestinidad y se ubicó en el verdadero núcleo de poder, la corrupción policial, militar u gubernamental convirtió la voz de Don Berna en la ley de la ciudad.

En Medellín “la donbernabilidad” dejó la clandestinidad y se ubicó en el verdadero núcleo de poder, la corrupción policial, militar u gubernamental convirtió la voz de Don Berna en la ley de la ciudad. Los empresarios, elites y ganaderos recurrían a la oficina para cobrar favores, corromper elecciones o desplazar campesinos y como pago Don Berna controlaba por completo el territorio, estaba infiltrado en la política de la ciudad y se camuflaba en la economía legal para lavar el dinero proveniente del narcotráfico.

Finalmente, en 2003 Don Berna se “desmoviliza” y en 2008 es extraditado a las Estados Unidos, mientras en todos los medios salía Murillo entregando armas, en Medellín seguía funcionando activamente la oficina que, para mantenerse en las esferas de poder, ofreció a los dirigentes de la ciudad la disminución de las cifras en las tasas de homicidios y empezar una nueva fachada de “reintegración de los violentos” que se organizarían en las BACRIM funcionando con la misma estructura que Don Berna dejó.

Dichas alianzas fueron comprobadas en el año 2017 después de una tardía investigación de los nexos de narcotraficantes, paramilitares y poderes legales, entre los sentenciados se encuentra Gustavo Villegas, ex secretario de gobierno en el año 2004 de Sergio Fajardo (ex alcalde Medellín, ex gobernador de Antioquia y hoy candidato a la presidencia de Colombia), quien fue capturado en 2017 mientras ejercía como secretario de seguridad de Federico (Fico) Gutiérrez (ex alcalde de Medellín y hoy  también candidato a la presidencia), al comprobarse como negociaba con la oficina para bajar los homicidios y hurtos a cambio de reducción de penas, zonas de tolerancia y control barrial.

Hoy, aunque con menos poder “La Oficina” sigue operando en Medellín y varias regiones de Antioquia, apoyada en las ideas de políticos, miembros judiciales y militares de que los problemas de seguridad (además de asegurarse el enriquecimiento ilícito) se resuelven financiando y promoviendo estructuras criminales y violentas.

Puedes pillar: Mancuso y la mentalidad paramilitar