
No se puede comprender al uribismo actual sin cierto tipo de «influencers de la política» que, «venidos de abajo», promueven con su ascenso simbólico un relato de éxito personal —fe en el sistema— y apuntan a convertirse en nuevos cuadros políticos uribistas. Miguel Polo Polo es uno de ellos: un joven cartagenero que «por cosas de Dios» pasó de estar trabajando de «sol a sol» en Domicilios.com a presenciar la posesión del actual presidente Duque, como él mismo cuenta. Para 2034 el youtuber quiere ser presidente. Así, a pesar de los vilipendios en redes sociales, ser objeto una y otra vez de agresivos memes racistas, e incluso haber sido amenazado, Miguel Polo Polo parece seguir su meteórica marcha en la arena pública, donde generalmente no importa la razonabilidad de los argumentos, sino decir algo ingenioso y polémico que enerve los ánimos y persuada a las acríticas masas, en este caso, uribistas.